28/07/2015
Cuestiones que Sólo la Gente que Vive Junto a la Playa Comprende
– Que la playa no es sólo para el verano.
Y que abrigarte bien y dar una caminata por una playa desierta durante el invierno es una experiencia única y renovadora.
– Que tienes razón para ser un poco petulante.
Después de todo, vives en un sitio que la gente muere por visitar todo el año.
– Que las soluciones a la mayoría de los problemas se encuentran cuando te sientas a contemplar el ir y venir de las olas.
De la misma forma que si lo que necesitas es inspiración, seguramente la encontrarás hundiendo tus pies en la arena.
– Que cuando una persona deja su basura en la playa, lo tomas como ofensa personal.
Tú no dejas la tuya en sus patios, así que por qué caramba lo hacen en tu hermosa playa?
– Que siempre hay algo que hacer cuando vives cerca de la playa.
Incluso, simplemente, sentarte en la arena, lo cual es perfectamente válido cuando se trata de pasar un buen rato.
Hacer esto mismo en cualquier otro lado de verdad parece una gran pérdida de tiempo.
– Que cualquier comida sabe a gloria si la tomas sentad@ en la arena.
Y más cuando la preparas en la playa. Seguramente has desarrollado habilidades para preparar y degustar de todo sin que un sólo grano de arena vaya a parar a tu boca.
Este es un don que un visitante casual jamás desarrollará.
– Que es imposible aburrirse de la vista.
Y mucho menos de los atardeceres, los amaneceres, los mediodías y de lo que sea que hay entre todos ellos.
– Que debes aceptar que tu casa nunca estará libre de arena.
Ni tampoco tu coche, tu ropa, tu cabello ni tus mascotas.
– Que es posible categorizar a los visitantes con tan sólo verlos.
Lo cual te permite predecir su conducta en la playa y también tener horas de diversión en las que disfrutarás viendo cómo todo se cumple.
– Que esperas nunca perder ese asombro, de naturaleza casi infantil, que sientes por la playa.
La maravillosa experiencia de recolectar conchas marinas o descubrir pequeñas criaturas viviendo en pozas de agua, no está reservada para los niños o para los visitantes ocasionales.
– Que no hay un sonido más reconfortante que el de las olas golpeando la playa.
Y que nada huele mejor que el aire salino de la brisa del mar.
– Que los turistas producen sentimientos encontrados.
Entiendes que son esenciales para la economía y amas verlos llegar, pero deseas que mostraran un poco más de consideración con los hermosos alrededores y con los residentes locales cada vez que aparecen.
– Que es genial que el 80% de tu armario sea ropa de playa.
Y que, en el verano, hasta llegues a olvidar que hay otra cosa que no sean trajes de baño y bermudas.
– Que debes respetar el poder de la naturaleza.
Has visto las aguas en total calma y también en rachas de pura furia, por lo que entiendes que al mar se le respeta.
– Que no puedes imaginarte viviendo en otro lado.
Puede que te vayas por un tiempo, pero siempre volverás.
Pase lo que pase … siempre volverás!.