13/03/2014
Hace poco más de 15 años que comenzó a repuntar la actividad económica en la ribera de Chapala.
Antes de esa fecha los pequeños empresarios locales iniciaban su negocio: rentaban un lugar o habilitaban un espacio en su casa, adquirían la herramienta para trabajar o el primer lote de mercancía a vender, se preparaban un letrero que un rotulista les hacía, lo colgaban y listo, a esperar los clientes.
En aquellos años de final del siglo pasado había menos de la mitad de habitantes en la región, prestadores de servicios o comercios había solamente cinco, diez o veinte en cada ramo. Había clientes para todos y a veces no se alcanzaba cubrir las necesidades de todos.
Ahora los negocios en cada ramo se multiplicaron, pues la población creció. En el área existen más de 150 talleres de herrería, casi el mismo número de carpinterías, más de 100 ferreterías, docenas de contratistas, varias constructoras.
Ahora no basta con colgar un letrero en la fachada y esperar al cliente, hay que ir a buscarlo, ofrecerle lo mejor que tenemos, productos y servicios, para que él se sienta confortable y se quede con nosotros. Hay que posicionar nuestra marca para que al pensar en soluciones piense un nosotros cuando se le presente la necesidad o el problema.
Esto solamente se puede lograr a través de la publicidad directa, de poner nuestro nombre o marca cerca de su vista, nuestros datos de contacto siempre a la mano.
Esa es la tarea que Construguía Del Lago y ConstruLago.com hace por ustedes, profesionales del mantenimiento, la construcción y la decoración.
No dejes que los prospectos sean clientes de otros si tú ofreces el mejor servicio o el mejor producto.
Súmate a nuestro proyecto, ahora es cuando para que pronto lo veas reflejado en el incremento de tus clientes.
Deja que suene tu teléfono, deja que te visiten, pon tus datos donde todos lo vean y lo conserven.
Se parte de Construguía Del Lago y Construlago.com
Antes de esa fecha los pequeños empresarios locales iniciaban su negocio: rentaban un lugar o habilitaban un espacio en su casa, adquirían la herramienta para trabajar o el primer lote de mercancía a vender, se preparaban un letrero que un rotulista les hacía, lo colgaban y listo, a esperar los clie...