19/05/2026
Las albercas naturales o biológicas son una alternativa a las albercas con cloro que utiliza plantas acuáticas y procesos microbiológicos para mantener el agua limpia. Están bien documentadas en Europa — especialmente en Austria, Alemania y el Reino Unido — donde el clima fresco favorece su funcionamiento.
Cómo funciona el sistema: el agua circula desde la zona de nado hacia zonas perimetrales de regeneración plantadas con especies acuáticas. Las plantas absorben nutrientes, y los microorganismos del sustrato descomponen la materia orgánica. Las capas constructivas incluyen geotextil base, geomembrana impermeable, sustrato de estanque, arena de relleno, tela geotextil y plantas en las zonas laterales.
Para México, las plantas nativas más usadas en este tipo de sistemas son el tule (Typha domingensis), el nenúfar mexicano (Nymphaea ampla) y el carrizo (Phragmites australis). El lirio acuático (Eichhornia crassipes) tiene alta capacidad filtrante pero requiere control por su crecimiento rápido.
Consideraciones relevantes para climas cálidos: en temperaturas altas, el riesgo de proliferación de algas y bacterias como cianobacterias es mayor que en climas europeos templados. El diseño, el tamaño de las zonas de regeneración y el mantenimiento continuo son determinantes para la calidad sanitaria del agua. En México, este tipo de instalaciones requiere diseño especializado ajustado al clima local y supervisión periódica de la calidad del agua.