31/07/2010
Los propietarios de este lugar -ávidos viajeros globales- alguna vez soñaron cómo sería llegar a la guarida idónea mientras te encuentras fuera de casa y con muchos kilómetros por delante.
Con esa idea en mente y una magnífica mansión de estilo neoclásico, construída a principios del S. XX, se embarcaron en la travesía de llevar el concepto hostal a nuevas tierras.
Nos llamaron para ayudarles a dar forma a sus ideas y con mucho ingenio y la colaboración estrecha de talentosos amigos, se logró llevar el proyecto a buen puerto, pese a las adversidades planteadas por las autoridades de construccción local y las dependencias "culturales" que estan comisionadas de promover el valor histórico de las fincas que cómo ésta, son catalogadas de relevantes por su riqueza arquitectónica.
Visión obtusa de la realidad patrimonial patente en todo el mundo y legislaciones obsoletas, fueron los principales retos a sortear durante la ejecución de la obra.
Los propietarios y nosotros teníamos clara la idea de dotar a la casa con las comodidades que el viajero global precisa -sin dejar de lado- el respeto a la obra arquitectónica que nos acogió durante casi un año que duraron las reformas.
Como comentario aparte, puedo agregar que que la mansión tiene una personalidad soberbia y en palabras llanas
¡LA CASA ES UNA CHULADA!
Siempre se mostró cooperativa con las obras y aunque parezca exagerado y un arrebato de entusiasmo de mi parte al escrbir esto, la casa puso mucho de su parte para conseguir cosas que parecían imposibles, tanto por el reglamento constructivo, como por las inverosímiles reformas que hubo que plantear en pos de obtener el resultado que les presentamos ahora.
Al ingresar a la finca encontramos la recepción del hotel, situada en la barra del bar. Dicho bar se extiende por toda la primer planta para brindar a huéspedes y visitantes, variadas estancias que han sido ambientadas con ovejas negras de la historia inglesa (el pequeño hotel es un enorme pub por dentro y por fuera):
Jack el destripador caracteriza al lobby, Enrique VIII tiene un soberbio salón de refinada atmósfera como residencia, Sid Vicious está a cargo del antiguo salón de la casa y la terraza está capitaneada por Gazza.
La planta superior aloja estancias con diferentes configuraciones, han sido ambientadas con remembranzas a los antiguos moradores de la casa y ahora estan listas pra recibir grupos de viajeros, dormitorios compartidos, suites privadas, terrazas exclusivas para huéspedes y amenidades estupendas para complementar la estancia dentro de la zona mas trendy de la ciudad.
El servicio de bar es abrumador en opciones, comida y snacks son servidos para rematar la estadía perfecta con estilo, personalidad y servicios únicos.
Conozcan más del lugar en las fotos y en el sitio http://interioruno.com/blacksheep
Lugar: Av Libertad 1872. Guadalajara. MX.