06/12/2025
Este es quizá, el post más íntimo y vulnerable que pueda escribir hasta ahora y en mucho tiempo ojalá. Después de mucho pensarlo, quiero compartirlo porque me rehuso a volver a un clóset o a sentir vergüenza y/o culpa por ser quien soy. También porque tiene todo que ver con lo que trato muro a muro de expresar y generar en cuanto a un cambio (aunque sea el más mínimo) en la consciencia social.
Como ya he compartido más de una vez a través de los últimos meses, fue un año complicado, difícil y retador mentalmente. Por varios meses me dediqué a buscar respuestas (y a solo existir) y después de sólo diagnósticos de -depresión- que me hacían sentido y no, encontré una respuesta. Recibí mi diagnóstico de autismo grado 1 (lo que antes era conocido como Asperger) + aacc. Desde entonces me he dedicado a investigar al respecto y he encontrado mucha información muy valiosa, pues definitivamente la idea estereotipada que está al alcance se queda demasiado corta de lo que la experiencia del espectro autista realmente es.
Y la verdad es que fuera del muy doloroso silencio por parte de mi familia nuclear, ha sido una gran liberación encontrar palabras, conceptos y definiciones para aliviar mi corazón y mi mente de tantos años de incomprensión, soledad e invalidación. Yo le busqué y le rasqué por donde se puedan imaginar, que si las plantas medicinales, que si la danza de la luna, que si la terapia sabe cual, que si el yoni, que si las ceremonias y los viajes y los registros. Y no me malinterpreten, todas esas experiencias me regresaron pedacitos de mi y me sostuvieron por más de una década, agradecida estoy por ese camino, son parte de mi. Sin embargo nunca pude encontrar la pieza que me faltaba que me explicara lo que sucedía dentro de mi. Con el tiempo fui encontrando refugios donde me sentía mucho más cómoda de ser yo sin tener que pedir permiso o sentirme tan fuera de lugar, como la pintura y toda la manada de seres rarxs que nos gusta asolearnos pintando. Construí un hogar y una red que me sostuvo y acompañó sin ponerme condiciones. Hasta que colapsé y dejé de poder sostener mi casa, mis proyectos, mi colectiva, a mi misma.
(Continúa en comentarios)