29/05/2024
“Al momento que nos pica un alacrán, el veneno tiene unos dispersadores que pasan las barreras de la célula, que cortan las grasas y el ácido hialurónico de la piel, generando pequeños caminos para que estos componentes conocidos como toxinas, se dispersen por todo el cuerpo; esto les permite llegar a unos receptores que se encuentran en las células, generando cambios sobre todo en el sistema nervioso y el sistema cardiaco y provocando cambios y alteraciones fisiológicas en el organismo que se pueden manifestar de diferentes formas”
Los síntomas más leves por la picadura de un alacrán venenoso, son un simple dolor en la zona de la picadura, escalofríos, sudoraciones, salivaciones y escurrimiento nasal, mientras que los severos se caracterizan por un entumecimiento, comenzando en la zona de la picadura y extendiéndose a distintas zonas en horas o minutos. También se pueden presentar problemas respiratorios, cardíacos e incluso la muerte si no se atiende a tiempo. Si la picadura fue por una especie no tóxica, sólo se sentirá un pinchazo y un pequeño ardor.