26/10/2024
"En paz me acostaré y dormiré, porque tú solo, Señor, me haces habitar seguro".
(Salmos 4:8)
Esta promesa de Dios nos recuerda que, independientemente de las circunstancias, Él está siempre con nosotros, protegiéndonos y guiándonos. Al acostarnos, reflexionemos sobre la bondad y fidelidad del Señor.
Depositemos nuestras preocupaciones en Sus manos y durmamos tranquilos, confiando en Su amor y cuidado. Que Su paz sea nuestra almohada y Su presencia nuestra seguridad.
¡Duerme en paz!
Atentamente
Julio Yaotl Avila Morales
Tu fiel amigo y servidor!