25/02/2026
Gina fue una de mis primeras clientas cuando comenzábamos haciendo jardines.
Recuerdo aquel jardín de cactus en Morovis. 🌵
Ese día apenas nos conocíamos. Cuando terminamos el trabajo, nos preguntó cuánto era el total. Le dijimos la cantidad y salió a la ATH, dejándonos su casa abierta sin conocernos. Nos ofreció agua, nos dijo que podíamos usar la nevera y recuerdo mire a mi esposo y le dije, se fue y dejó todo abierto, hasta la estufa prendida. Eso era la confianza total que captó de nosotros ❤️.
Así era Gina.
Un ser de paz.
De confianza.
De respeto.
Hoy la leo despedirse en sus redes, hablando de que pronto pasaría del plano terrenal al plano espiritual y solo puedo pensar que hasta en su partida fue coherente con quien era. Siempre habló desde la fe, desde la conciencia, desde algo más grande que lo material.
Conocemos de cerca lo que es atravesar el cáncer, lo estamos viviendo también. Y es un proceso que te confronta con la vida, con la muerte, con el alma.
Pero si algo aprendí de Gina G. Dacosta-Rivera es que la vida no se mide solo en años, se mide en energía, en huella, en cómo haces sentir a los demás.
Ella no habló de un final.
Habló de una transición.
Y quienes creemos en algo más grande entendemos que el espíritu no muere… trasciende.
Gracias, Gina, por sembrar confianza aquel día.
Gracias por sembrar conciencia.
Y que tu paso del plano terrenal al espiritual sea tan lleno de paz como fue tu presencia aquí. Dios te recibe 🙏🏻🌿✨
Nuestras más sinceras condolencias a su hijas, padres y familiares.