11/08/2024
Un hombre que viene a mover tus muebles, pero carga con una mochila enorme y pesada de él. Se queja de que es difícil hacer el trabajo de mover tus muebles; ¿no le sugerirías tú que sería más fácil si se despojara de sus propias cargas para que él pudiera cargar las tuyas? De la misma manera, no podemos hacer el trabajo de Dios cuando estamos sobrecargados de nuestras propias preocupaciones y cargas. Échalas sobre Él, y después toma la carga del Señor – la cual es una carga ligera, y un yugo que te queda a la perfección.