24/04/2018
NOTAS DE ARQUITECTO
VECINOS
La relación con los vecinos linderos y próximos a las obras, es de una complejidad importante.
Los que tenemos la posibilidad de construir en la Ciudad Autónoma de Bs. As. , lo hacemos generalmente en terrenos delimitados por medianeras.
Esto nos lleva a tener construcciones linderas a nuestras obras en ejecución.
Desde que comenzamos a transitar los preparativos para ejecutar la obra vamos conociendo a los vecinos, de manera fortuita o porque nos presentamos nosotros.
Allí empezamos a descubrir sus temores, algunas historias de vida, y podemos sentir mayor o menor empatía con algunos de acuerdo a cada caso.
Siempre debemos preocuparnos por mantener la integridad de la pared medianera como principal objetivo y tomar todos los recaudos que estén a nuestro alcance. Nunca apurar los tiempos de las tareas en su proximidad.
Lamentablemente las paredes, en varios casos, suelen ser antiguas y no presentan la resistencia debida.
Al comenzar con las canaletas para embutir la estructura, puede pasar que se produzca alguna fisura en la medianera.
También puede suceder que se ensucien durante la ejecución de la mampostería.
Lo que si sucede seguro es las molestias ocasionadas por los ruidos de la obra y el polvo que se produce en la ejecución de los trabajos.
Todo esto lo sabemos antes de comenzar y nos ocupamos de tomar las medidas necesarias de seguridad y protección.
Si sucede un daño, siempre solicitamos en charlas previas, que nos informen al instante. De esta manera podemos frenar la tarea que lo haya producido y darle el tratamiento adecuado.
Por supuesto que siempre debemos reparar de la mejor forma posible el daño causado.
Lamentablemente la relación con el vecino siempre es incómoda.
Somos vistos como los culpables de que no puedan descansar por los ruidos, del polvo y eventuales daños.
Lo que los vecinos no saben es que nosotros sufrimos de forma anticipada por ellos y durante la obra.
No nos pasa desapercibida sus inquietudes y el mal humor que les genera la obra que estamos construyendo.
Los Arquitectos estamos enseñados y programados para diseñar y construir. No para destruir.
Por eso si generamos algún daño, nos duele en el alma.
Las ciudades no son estáticas. Tienen un crecimiento dinámico.
Ese crecimiento se expresa en las nuevas construcciones conforme la demanda que necesiten.
Ese es el progreso en una ciudad y su gente.
No debemos frenar el progreso de una ciudad y su desarrollo por no incomodar a los vecinos.
Arq. Gustavo Fabián Mazzara – matrícula Cpau 23.671