05/03/2014
ATENCIÓN TEMPRANA DEL DESARROLLO INFANTIL
La única manera de conocer los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá
¿Qué es atención temprana del desarrollo infantil?
Es un conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0 a 6 años, a la familia y su entono, para dar respuestas a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen riesgo de padecerlo.
¿Quiénes son pasibles de recibir atención temprana del desarrollo infantil?
Las consultas pueden ser de las más variadas: retrasos en las adquisición de pautas psicomotrices; del lenguaje; dificultades en la adquisición y desarrollo de hábitos saludables (alimentación, higiene, sueño); alteraciones en la comunicación o en la socialización; la prematurez o patologías y discapacidades ya adquiridas.
¿Para qué?
Para ofrecer al niño la posibilidad de crear acciones optimizadoras y compensadoras, que faciliten su desarrollo saludable en todos los ámbitos (habilidades perceptivas, motrices, cognitivas, lingüísticas, psicológicas y sociales) y no sólo atendiendo la dificultad, déficit o discapacidad que pueda presentar; para de ese modo alcanzar el máximo nivel de satisfacción personal y de integración social.
¿Cómo?
Se considera al desarrollo infantil el resultado de la interacción dinámica entre el niño (desde su concepción, su dotación genética y su deseo de hacer) y su entorno, por lo tanto se trabaja con el niño, su familia y su entorno, promoviendo experiencias significativas.
Con el niño:
Se debe considerar el momento evolutivo y sus necesidades en todos los ámbitos antes mencionados, tomando en cuenta los gustos e intereses de cada niño y no solo sus déficits.
Con la familia:
Evidenciar las herramientas con las que cuenta todo niño para su desarrollo potencial.
Ofrecer información, orientación, asesoramiento y acompañamiento sobre los recursos disponibles para facilitar el desarrollo saludable, tiendo en cuenta factores biológicos, psicológicos y sociales.
Entorno físico y social:
Adaptaciones de materiales y juguetes al momento evolutivo del niño, el tipo de relaciones con otros niños y adultos, su frecuencia, naturaleza, propiciando actividades lúdicas o de acción.
La pregunta implícita que debemos realizarnos los profesionales de la salud que trabajamos con niños, interviniendo en su constitución subjetiva es ¿qué niño queremos ayudar a ser o a crecer? La respuesta en mi caso es un niño autónomo, con confianza en sí mismo, sus posibilidades y su entorno, para lo cual el punto de partida es respetar sus características madurativas y psicológicas.
Hablar de actividad autónoma es reconocer que el bebé y el niño, desde su más temprana edad, es un sujeto de acción y no sólo reacción, por eso se trata de “atender” a sus necesidades ofreciendo facilitadores del desarrollo y no de “sobreestimular” al niño; esto marca la diferencia fundamental entre el viejo paradigma de la “estimulación temprana” y el actual de “atención temprana” que considera que el bebé es capaz de actuar a partir de su propia iniciativa sostenido por adultos significativos, quienes ofrecerán un espacio, la ropa, los objetos y juguetes pertinentes, adecuados y seguros para cada niño en particular, en el momento y situación de vida en la que se encuentre. Para los profesionales que trabajamos en atención temprana se trata de acompañar al niño y su familia en esta búsqueda; búsqueda que realizan todas las familias con encuentros y desencuentros, con reconocimientos y adaptaciones mutuos.
EN BOLÍVAR:
Turnos y consultas: (02314) 15413776
EN LA PLATA:
Turnos y consultas: (221) 6695359