11/06/2024
No Packaging.
A raíz de una charla de anoche, traduzco a continuación, para los chicos de segundo, para mis ex alumnos (algunos profesores hoy) y para quien quiera leer, este capítulo del excelente libro "Packaging Design" de Valeria Bucchetti (laureada en la Università degli Studi Di Bologna, Dottore di ricerca in Disegno Industriale):
Existe un espacio en el cual la comunicación juega con sus propias reglas, un territorio de frontera en cuyo interior se estructuran nuevos sistemas comunicacionales. Y es precisamente este umbral el que nos lleva a MUJI.
Se trata de una cadena japonesa de productos para la casa, objetística, papelería, etc. que representa de hecho un caso de comunicación en el cual, al menos en las intenciones, se pretendió generar una búsqueda expresiva que se opusiese a los lenguajes dominantes.
MUJI, cuyo significado es "no brand" asume en apariencia (en primera instancia a través de la elección del nombre) una posición distanciada del sistema de las mercancías eligiendo la retórica de la reducción como la expresión más adecuada para lograrlo.
Los principios alrededor de los cuales se desarrolla MUJI hacen referencia al tema de la flexibilidad avanzada, entendida como simplificación de todas las fases del proceso de producción, de distribución y consumo. Principios que sobre el plano de la comunicación pasan especialmente a través de la valorización de los procesos, de los materiales, del packaging.
Los productos son presentados en su máxima esencialidad, exentos de cualquier terminación superflua, simplificados en la forma, caracterizados por la ausencia total de marca, lo que los hace aparecer como productos "unbranded", así también como la ausencia de grafismos y de otros elementos agregados.
Esencialidad, linealidad, rigor se funden en una síntesis estética de estilo minimalista alrededor de la cual se desarrollan los elementos que comunican la identidad cultural de origen.
Dicha esencialidad (expresión del rigor que forma parte de la cultura nipona) se refleja en las soluciones gráficas, empezando por el logotipo, proyectado según un esquema compositivo que lo muestra en mayúsculas, lineales, compactas, y sobre un color institucional como el bordeaux con el fin de enfatizar los valores de base.
Todo el sistema MUJI se basa en elecciones comunicacionales por sustracción, un modelo en el cual la ausencia de elementos se toma como fuente de calidad. Se trata de una estrategia que busca un proyecto de identidad fuerte montada sobre los signos base: el logo y los colores de la bandera.
Otro elemento que ayuda a determinar la identidad de los productos se desarrolla sobre las formas. Los contenedores, botellas, cajas de cartón, frascos, son prismas o cilindros puros que exaltan su geometría, asumiéndose como contenedores neutros. El producto tiene el rol de único protagonista. así se puede comprobar en el sitio internet. Este último también demuestra una práctica minimalista a través de ,los abundantes blancos de la página proyectada. Se renuncia a cualquier forma de mensaje explicativo, dejando que los objetos hablen por sí solos.
Se evidencia entonces la "contradicción" sobre la que se arma el proyecto de un sistema de marca desarrollado a partir de la negación de la marca misma. Pero MUJI de hecho lo es a todos los efectos, aunque sus objetos no lleven impresa ninguna griffe.
Nota mía: El primer director artístico de Muji fue el gran Ikko Tanaka.