La “Juana” tiene que representar un espacio de encuentro de diferentes movimientos sociales, culturales, ambientales, feministas y otras organizaciones de la izquierda popular que la lucha nos encuentra caminando juntxs y entendemos imprescindible esta unidad.
¿Por qué la Casa como Espacio Cultural? Este espacio tiene como objetivos trabajar desde la cultura popular, disputando el sentido de la
misma hacia una orientación emancipadora. En este sentido con nuestra construcción cotidiana creamos, pintamos nuevas subjetividades, formas de hacer y ser donde no existan relaciones de opresión, fortaleciendo en nuestro andar el poder del pueblo. Entendemos que la cultura es fundamental para la transformación social y es inseparable de los sectores en lucha, ya que los atraviesa. Es en el territorio, en los barrios, en la universidad y en la calle donde desarrollamos nuestra militancia, nuestras propuestas, nuestras ideas, es nuestro lugar de acción cotidiano y es nuestro punto de partida. Y crear, como decía Mariategui refiriéndose tanto a artistas como intelectuales, no se trata solamente de portar una nueva técnica, un nuevo lenguaje, sino también que esas nuevas creaciones sean capaces de expresar sueños nuevos “con una ideología plena de vida, de emoción, de humanidad y de verdad”.
¿Por qué Juana Azurduy? Juana es un símbolo de emancipación de Nuestra América y es una mujer que encarnada nuestros idearios revolucionarios de liberación y cambio social. Si bien Juana era hija de don Matías Azurduy, un hombre acomodado, llevaba en su sangre los ríos ancestrales de su madre, doña Eulalia Bermúdez, una chola de Chuquisaca. ¿Cuántos ecos de ceremonias indias, cuántos idiomas originarios, cuántos dioses de maíz y cerro retumbaban en el corazón de la Azurduy? Juana Azurduy se ha convertido en madre de la estirpe de mujeres de la Indoamérica que amamantaron las rebeliones de los postergados “Las mujeres tenían prohibido meterse en los masculinos asuntos de la guerra, pero los oficiales machos no tenían más remedio que admirar el viril coraje de esta mujer” (Eduardo Galeano).