31/01/2026
El cuenco vacío del maestro de Chi Kung
Un discípulo fue a visitar a un maestro de Chi Kung para aprender sobre la energía. El maestro lo recibió en silencio y le ofreció té. Sirvió una taza, luego otra, y continuó sirviendo hasta que el té comenzó a derramarse.
El discípulo, sorprendido, le dijo: -La taza ya está llena.
El maestro respondió: -Así estás tú.
El discípulo no entendió de inmediato.
Había estudiado técnicas, leído libros, acumulado conceptos. Pero no había dejado espacio para la experiencia.
El maestro tomó el cuenco vacío que estaba sobre la mesa y dijo:
-La energía circula donde hay espacio.
Donde todo está lleno, no puede entrar nada nuevo.
Ese día el discípulo no aprendió una técnica.
Aprendió a vaciarse un poco para poder recibir.
En el Chi Kung, como en el Feng Shui, el vacío no es ausencia.
Es la condición para que la energía se mueva.
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