La fábrica de instrumentos de cuerda “El Chasqui” inicia su producción de instrumentos el 24 de Septiembre de 1978 con la construcción de guitarras, charangos y mandolinas.
“El Chasqui” es el nombre que le dio Don Lino Orihuela dueño de la fábrica, en homenaje a los hombres mensajeros del imperio incaico, quienes eran los encargados de llevar mensajes de suma importancia, así pues, su fábrica ten
dría la misión de llevar el mensaje de la música y cultura de Bolivia a todos los rincones del planeta. Al principio al igual que a muchos le fue difícil posicionarse dentro un terreno topado de fabricantes de instrumentos de cuerdas, así fue por mucho tiempo hasta que la gente empezó a ver y valorar el trabajo que Don Lino Orihuela realizaba, ya que no eran instrumentos como los demás, tenían algo que los hacia especiales. Con el paso de los años “El Chasqui” se fue especializando en la fabricación exclusiva de charangos de muy alta calidad, “El Chasqui” fue forjando su propio nombre y su propia característica, pero no solo por el acabado del instrumento que sin duda son de alta calidad, sino también, por su acabado sonoro y fidelidad de las notas. Desde entonces hasta la fecha la variedad de modelos en sus charangos ha ido creciendo, llegando a especializarse en distintos escenarios. Actualmente a sus 57 años de edad el señor Lino Orihuela dentro “El Chasqui” continúa con la fabricación de charangos con creaciones y diseños propios, siempre dispuesto a apoyar cualquier evento cultural que mantenga en alto nuestro patrimonio folclórico nacional boliviano del charango.