La Alianza Nacional reconoce que Costa Rica se encuentra en un momento crítico de su historia. Nuestros ríos y cuencas se vuelven cada vez más frágiles y vulnerables. Para enfrentar con certeza y seguridad y disminuir las probabilidades de errar, o errar lo menos posible, la Alianza Nacional, reconoce que somos una sola familia nacional con un destino común. La Alianza Nacional reconoce y quiere c
ontribuir con todo aquel esfuerzo encaminado a la construcción de una unidad nacional sostenible, cimentada en el respeto y protección de nuestros ríos y cuencas. En torno a este objetivo, es absolutamente imperativo que todos los costarricense nos unamos y entendamos la enorme responsabilidad que tenemos sobre el medio ambiente, responsabilidad que depende y descansa sobre las espaldas de cada ciudadano de la República. La Alianza Nacional reconoce que el bienestar nacional depende de la buena voluntad de todos los costarricenses por mantener saludables nuestros ríos y cuencas; y al conjunto de los medios donde nos desarrollamos. Nunca antes la necesidad de preservar el conjunto de nuestra flora y fauna, de contar con tierras aptas y fértiles, aguas puras y aire limpio, se nos había hecho tan evidente. La Alianza Nacional reconoce que la salud de nuestros ríos y cuencas es una tarea compartida, en la que debemos participar y sobre la cual debemos expresarnos todos los costarricenses, así como todos los pueblos de nuestra geografía nacional. El uso inteligente y sensato de los escasos y limitados recursos naturales con los que cuenta el país, la protección eficaz de los espacios vitales del entorno natural, el respeto permanente y obligatorio de nuestra prodigiosa diversidad ambiental y la inigualable belleza de nuestro territorio, requiere del esfuerzo colectivo y de que todos los ciudadanos unamos fuerzas a favor de su protección. La Alianza Nacional reconoce que para salvar nuestros ríos y cuencas se necesitan cambios fundamentales en nuestras formas de vida a nivel individual y colectivo. El crecimiento acelerado de la población nacional, los nuevos medios de producción y hábitos de consumo de la sociedad costarricense contemporánea; el alarmante deterioro y devastación del hábitat, el acelerado agotamiento de muchos de los recursos naturales indispensables para el equilibrio y sostenimiento del costarricense, la extinción de numerosas especies, la contaminación galopante del agua que tomamos y aire que respiramos, confirman la urgencia de un nuevo paradigma capaz de garantizarle a Costa Rica un espacio sano en que que podamos convivir los costarricenses, en armonía con nuestros ríos y cuencas y en el cual puedan desenvolverse las nuevas generaciones. La Alianza Nacional reconoce que tenemos la capacidad, el conocimiento y la tecnología necesaria para enfrentar con éxito los retos presentes y futuros que demandan nuestros ríos y cuencas; y para disminuir el impacto negativo que nuestras acciones puedan tener sobre ellos. La Alianza Nacional reconoce los beneficios sociales y económicos que se pueden desprender como producto del buen uso y el correcto manejo de nuestros ríos y cuencas, entre los que destacan: una mejor y más equitativa distribución de la riqueza, mayores beneficios producto del trabajo y esfuerzo de todos y cada uno de los costarricenses; una significativa reducción en la brecha que divide a los más pobres de los más ricos, la construcción de una sociedad más justa, participativa, inclusiva, sostenible, democrática y pacífica.