21/02/2025
En Proverbios 3:5-6 se nos exhorta: “Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas.” Cuando tomamos decisiones basadas únicamente en nuestros deseos o en lo que creemos que es lo mejor sin buscar la voluntad de Dios, nos estamos apartando del camino de Su sabiduría.
Al no honrar a Dios en el inicio de una relación, nos vemos obligados a sostenerla con nuestras fuerzas, sin Su dirección, lo cual nos aleja de Su paz y propósito. Las relaciones construidas sin Su guía son frágiles, y no tienen el fundamento firme que solo Él puede dar.
Es importante recordar que, como dice Salmos 127:1: “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican.” Lo mismo ocurre con las relaciones; si no están edificadas sobre la roca firme de Cristo, las tormentas de la vida las derribarán.
Que nuestras relaciones sean edificadas con Dios como nuestro cimiento, para que podamos experimentar Su amor y dirección en cada paso.