06/07/2026
Sí, hace tiempo que no publicamos en redes, pero ahora queremos romper nuestro silencio por un acto de vandalismo que nada tiene que ver con nuestra actividad.
Esta madrugada, con nocturnidad y alevosía, como actúan los cobardes, la vivienda colindante a nuestro estudio recibió el impacto de cuatro proyectiles en forma de huevos, lanzados con fuerza hacia el interior de un dormitorio con la ventana abierta. Os podéis imaginar el susto y la angustia de quienes se encontraban en el interior.
Independientemente de los importantes daños materiales ocasionados —fachada, ventanas, techo, ordenador, paredes, alfombra, sofá, ropa…—, uno de los impactos alcanzó directamente a una de las personas que estaban dentro., y la marca visible del golpe, nos indica que se lanzaban con saña.
En los segundos en los que dió tiempo a reaccionar nada se veía ya en la calle, la rata cobarde (mis disculpas a los roedores por la comparación) se deslizó como serpiente en la noche totalmente sepulcral.
Estamos seguras de que los/las/el/la impresentable/s no tiene/n ni medio huevo.
Eran las 3 de la mañana de la noche del Domingo 5 al 6 de Julio, en la calle Montroig 4, casi esquina con Orillamar, (sí, al ladito de donde está esa casita con escalera con el grafiti en toda su fachada de un marinero). Ya lo hemos denunciado, pero queremos compartirlo con vosotros, con nuestros vecinos, con nuestro barrio y ciudad, y sobre todo hacerle llegar a esa escoria que debería pensar en que quizás el daño es muchísimo mayor que el material y que puede haber impactado con unos inocentes huevos en una persona vulnerable, y que la concidión humana no se merece tener determinados especímenes en su grey. Pero seguro que como no tienen huevos, tampoco tienen cerebro para entender lo que digo.
Queremos compartirlo como denuncia pública no solo policial, para saber si hay más casos, y por si alguien tiene alguna pista. Que no tengan que vivir nuestros vecin@s a ventana cerrada, con temor y ansiedad por culpa de estos malnacidos castrati!