13/08/2026
Una de las primeras preguntas que me hacen cuando alguien empieza a pensar en una reforma es:
“¿Por dónde empezamos?”
Y la respuesta no suele ser la que esperan.
No empezamos por las baldosas.
Ni por la cocina.
Ni por elegir los colores.
Empezamos por entender el espacio que tenemos y, sobre todo, cómo se va a vivir en él.
¿Quién va a vivir aquí?
¿Cómo es su día a día?
¿Qué necesita?
¿Qué le falta a la casa actual?
¿Qué funciona y qué no?
A partir de ahí, empezamos a probar distribuciones. A veces una funciona desde el principio. Otras veces necesitamos hacer 3, 4 o 5 propuestas diferentes hasta encontrar la que realmente tiene sentido.
Porque la distribución es la base de todo.
De ella dependen los espacios, la circulación, el almacenamiento, las instalaciones, la iluminación, el mobiliario… y también el presupuesto y los tiempos de la reforma.
Por eso, para mí, no tiene sentido empezar eligiendo materiales si todavía no sabemos si la casa funciona.
Primero diseñamos cómo quieres vivir.
Después diseñamos cómo se va a ver🤍
¿Estás pensando en reformar tu casa? ¿Qué sería lo primero que cambiarías?