01/04/2024
La Calificación Energética de los Edificios es un mecanismo, tanto a nivel nacional como europeo, para evaluar y comparar la eficiencia energética e integración de energías renovables en los edificios.
Regulación de la calificación energética de los edificios
En cuanto a la regulación, las primeras exigencias para la calificación energética de los edificios se establecen en una directiva del año 2002 (como ves, esto del certificado energético de las viviendas no es algo muy nuevo). Pero fue en 2013 cuando se publicó la primera normativa que regulaba el certificado de eficiencia energética en su totalidad, el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprobaba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios.
Este decreto sufrió una pequeña modificación en 2017, mediante el Real Decreto 564/2017, de 2 de junio, pero ha sido el Real Decreto 390/2021, de 1 de junio, el encargado de derogarlo definitivamente.
Pero no vamos a perdernos en detalles farragosos de directivas y reales decretos, mejor vamos a hablar de la importancia de comprar una vivienda con calificación energética letra A y sus ventajas.
Viviendas con calificación energética letra A
La letra A identifica las viviendas más sostenibles.
Que un edificio o vivienda unifamiliar tenga una calificación energética A supone que la casa tiene un buen aislamiento térmico, minimizando al máximo el flujo calorífico entre el interior y el exterior de la vivienda.
Otras condiciones importantes de las viviendas con calificación energética letra A:
• Ventanas con doble acristalamiento con vidrios tratados térmicamente y ruptura de puente térmico.
• Buena orientación de la vivienda.
• Climatización con equipos eficientes.
• Cubiertas con aislamiento térmico.
Comprar una vivienda con certificación energética letra A te puede suponer un importante ahorro anual en la factura de la luz. Y, tal y como está el precio de la energía, ¿quién no querría poder ahorrar?
Se estima que una casa con la máxima certificación tiene un ahorro energético del 89%, disminuyendo las emisiones de CO2 y reduciendo de manera significativa la demanda de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.