24/08/2026
VIVIENDA EN LA VEREDA
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El interior mantiene la misma voluntad de integración y naturalidad que define el exterior de la vivienda. Salón, comedor y cocina comparten un único espacio abierto, concebido como el verdadero corazón de la vida cotidiana.
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La pared de piedra natural que envuelve la chimenea introduce en el interior la textura del paisaje y se convierte en el fondo principal de la zona de estar. A su alrededor, la madera, los tonos arena y los textiles neutros construyen una atmósfera cálida, serena y atemporal.
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La cocina se diseña como una pieza integrada en el conjunto, con una gran isla que amplía la superficie de trabajo y funciona también como lugar de encuentro. El mobiliario de líneas sencillas, la iluminación indirecta y los detalles oscuros aportan contraste sin romper la armonía material.
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Los grandes huecos prolongan visualmente el interior hacia la terraza y permiten que la luz natural acompañe los distintos espacios a lo largo del día.
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Un interior confortable y funcional en el que arquitectura, paisaje y materialidad hablan un mismo lenguaje.
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