18/04/2017
Durante su crecimiento, los árboles liberan el oxígeno que respiramos. Al mismo tiempo, absorben el CO2 presente en la atmósfera a un ritmo de una tonelada de CO2 por metro cúbico de bosque nuevo por término medio.
La puede reutilizarse y reciclarse, entre otras cosas, para la fabricación de paneles destinados a las industrias del mobiliario o la construcción. Entonces, sigue almacenando el CO2.