07/05/2026
Por el bien de las palomas no las alimentes en la ciudad
Aunque parezca un acto de bondad, dar comida a las palomas en entornos urbanos genera graves problemas que afectan su salud y el equilibrio de nuestra comunidad:
Salud en peligro, las palomas son aves granívoras. El pan, la bollería o los restos procesados les causan desnutrición, deformidades y enfermedades digestivas. Su dieta sana está en el campo, no en el asfalto.
Pérdida de instinto, al convertirlas en "mendigos urbanos", pierden el hábito de desplazarse a buscar alimento natural. Se vuelven sedentarias, vagas y dependientes de nuestra basura.
Superpoblación y suciedad: La comida artificial provoca una reproducción descontrolada. Esto satura los espacios públicos, deteriora el patrimonio con excrementos corrosivos y genera focos de suciedad que molestan al resto de ciudadanos.
Lo mejor para ellas es que vuelen
Las palomas deben vivir con nosotros, pero de forma autónoma. Si no encuentran comida fácil en la calle, recuperarán su ciclo natural, volando a zonas rurales o parques amplios para alimentarse de semillas y granos saludables.
Ayúdalas de verdad: Disfruta de su vuelo, pero no las conviertas en dependientes.