12/08/2026
Si alguna institución que trabaja para las víctimas del terremoto necesita apoyo en el diseño de estructuras de madera, o en el montaje de refugios con cualquier tipo de material reciclado, estoy disponible para apoyar y aportar 25 años de experiencia.
Hemos visto muchas imágenes que son lecciones, no podemos dejar escapar esta oportunidad de aprendizaje.
Dios le dio a Colombia un alto riesgo sísmico, pero también la especie de madera y bambú más resistente del planeta y gran diversidad de fibras vegetales.
Estas no solo deben considerarse para construcciones temporales, sino también para viviendas permanentes que son excepcionalmente livianas, resistentes y, por lo tanto, seguras.
El concreto es exigente. Si se mezcla en exceso de agua, o le falta grava o la arena tiene arcillas, pierde su resistencia, pero nunca su peso; se ve fuerte y siempre será suficientemente fuerte para sostener una casa, pero solo en laboratorio se puede saber si puede resistir un terremoto; puede ser débil si su química o diseño no fue el correcto, o si el cemento estaba pasado, o si el contratista redujo las especificaciones o si los maestros dejaron las varillas cortadas en el lugar equivocado o si nadie superviso cada riesgo de la obra.
Esto se controla mediante supervisores y pruebas de laboratorio en las grandes obras que cuentan con recursos para ello, pero en las casas autoconstruidas o en las obras sencillas sin supervisión nadie controla la calidad del concreto. El riesgo queda más que demostrado en países donde la gran mayoría de la construcción es informal. No somos Japón.
Por esto, en una misma cuadra, un edificio se cae y otro queda en pie, no es mala suerte, es diseño incorrecto o falla en la calidad constructiva.
Cuando construimos con bambú o fibras, el peso es infinitamente menor, las estructuras vibran, pero difícilmente colapsan porque son canastos. Los canastos son flexibles y extremadamente difíciles de romper, Imagina la idea de patear un canasto o lanzarlo desde un tercer piso. Cualquiera puede aprender a tejer un canasto sismoresistente, pero no cualquiera puede mezclar y armar un concreto sismoresistente.
Hay casas de madera que se han caído. Estas casas no tenían amarres diagonales, solo techos sobre cuatro columnas. El peso del techo tumbó las columnas porque les faltaban diagonales. En la construcción con madera, las diagonales en todas las direcciones son el seguro antisísmico: sencillo, extremadamente básico, pero indispensable. Seguimos aprendiendo y seguiremos insistiendo y mejorando nuestra manera de construir para cuidar la vida.