17/06/2026
Las piscinas pueden presentar diversos defectos con el paso del tiempo debido al uso, la exposición constante al agua y los cambios de temperatura. Entre los problemas más comunes se encuentran las filtraciones, las fisuras en el vaso, el desgaste del revestimiento y la pérdida de estanqueidad, lo que puede provocar pérdidas de agua y daños estructurales si no se solucionan a tiempo. También son habituales los desprendimientos de gresite o revestimientos, la degradación de juntas y la aparición de humedades en zonas cercanas. Detectar y reparar estos defectos de forma temprana es fundamental para garantizar la seguridad, evitar costes mayores de reparación y mantener la piscina en condiciones óptimas de uso y durabilidad.