14/09/2018
El cliente cuñao
No se me ocurre mejor manera para volver a la rutina que hablar de clientes, pero no de cualquier cliente sino del cliente cuñao. Ese cliente que te contrata “por obligación” porque traen el “proyecto hecho” … Que me río yo de Le Corbusier, estén donde estén la planta es rectangular y se cuentan alrededor de unas 500 habitaciones, cada una a una escala distinta, y todas con ventana, aunque sea medianera; eso sin contar la gran pericia innovadora que proponen: Fachadas y tabiques del grosor de ¡una línea! con eso ya… ¿pilares para qué?
Pues con todo esto te vienen al estudio y lacónicamente y con seguridad inhumana te dicen:
“Quiero esto, así como está”
Y tú, con tu cara de póker, miras el Picasso que te ha traído y se te ocurre decirle 2 cosas:
La primera es: “Tiene usted un cero, y no se esfuerce en volver en septiembre porque tampoco lo veo yo para aprobar”
La segunda es: “Pues nada. Ya está. Ahora mismo lo escaneo y lo mando a visar”
Pero no, tú con una sonrisa de oreja a oreja y toda la ilusión que la falta de experiencia te otorga le dices: “Perfecto, estudiaremos su viabilidad y entre todos saldrá adelante” … y así es como mueren los arquitectos.
Antes de empezar la obra exige que lo primero es rebajar en un 80% el presupuesto inicial, que tú dices ¡ostras¡, eso es mucho dinero… pues al cliente cuñao le parece poco; eso sí, las mejores calidades.
En obra, cual mosca de la c**a, aparece cada minuto y medio a cambiarte el plano, cambios que, por supuesto entran dentro del precio estipulado y rebajado y rebajado y rebajado… ¡faltaría más! Que al final entre favor y comprensión te queda para comer la pena que das.
Y con todo esto y para rematarte e insultar tu profesión te dice:
“No sé por qué te pago si he hecho yo todo el proyecto” …
Sí señorit@s así es el cliente cuñao que piensa que en tus 6 años (como mínimo) de carrera has aprendido a hablar y coger el lápiz… y no olvides que como dice el lema del cliente cuñao:
Con valor e ignorancia todo se alcanza (o eso piensan) 😂😂