07/09/2022
DIARIO DE UN SOLDADO
“MORIR EN EL SÁHARA”
Cinco hombres avanzan en la noche, se detienen escuchan y vuelven a avanzar, se desplazan por el Quesat , uno de los afluentes de la Saguía, en sus proximidades está el puesto de Hausa, es el verano caliente de 1975, el Sáhara está en todas las noticieros, las ansias expansionistas de Hassan II parecen no tener límites, ni fin, las agresiones y provocaciones de los marroquíes son constantes. El puesto de Hausa está guarnecido por elementos de la Legión y de la 12 compañía de la III Bandera Paracaidista Ortiz de Zarate, es el día tres de agosto de 1975.
Los guerrilleros trepan por la ladera, en la noche vislumbran el Puesto de Hausa, Hausa está situado a sesenta kilómetros de la frontera con Marruecos, el objetivo de estos, es una posición situada al Oeste del puesto principal, la noche es luminosa y permite orientarse en el terreno, estos hombres, nativos que han vivido del pastoreo y del nomadeo entre el río Draa y la Saguia el Hamra saben utilizar la vista, el olfato, el oído y cualquier sentido para desplazarse por la noche en el desierto.
Hassan II ha organizado un grupo terrorista, el FLU (Frente de Liberación y Unidad), serán llamados los incontrolados de Hassan para perpetrar ataques y atentados terroristas en el Sáhara Español, todo con la intención de desestabilizar el territorio y sacar tajada.
El jefe del comando ordenó detenerse cuando el grupo alcanzó la parte superior del último escalón de la escarpada subida, los terroristas se aproximaron a la alambrada del puesto, lanzaron cinco pares de granadas de manos unidas entre sí, los centinelas se alertaron ante lo que parecía un ataque de mortero, todo el campamento se despertó, comenzaron las ráfagas de armas automáticas por parte de los guerrilleros, ametrallando los vehículos estacionados en el campamento, los centinelas respondieron al fuego, pero los disparos no eran precisos, los guerrilleros advirtieron luces de vehículos que se aproximaban desde el puesto de Hausa, por lo que optaron por retirarse y volver al Quesat para desaparecer en la noche sahariana.
El cabo 1º Joaquín Ibarz Catalán prefirió dormir fuera de su tienda, ya que la noche era calurosa y se tendió en la caja de un land rover sobre una manta, al oír los fogonazos de las explosiones y los sonidos de los disparos intentó incorporarse pero un proyectil impactó en su garganta, provocando su muerte de manera inmediata.
Ibarz, era jefe de mi pelotón, lo conocía muy bien, y nos llevábamos a la perfección, yo soy el cabo Fuentes y fui el último en verlo con vida, al ver que salía de su tienda le pregunté:
-¿Mi primero no tiene sueño?
- Sí, pero hace mucho calor prefiero dormir en la caja del vehículo, de todas formas entro de servicio dentro de dos horas.
- Bueno, que descanse, buenas noches.
- Igualmente Fuentes, que descanses.
Un helicóptero trasladó su cadáver desde Hausa al Aaiún, donde se le realizaría la autopsia en la Sala Avanzada de la capital del Sáhara español, desde allí hasta Getafe en un avión de la Fuerza Aérea Española y desde la localidad madrileña hasta su localidad natal, donde sería inhumado.
Ibarz, era aragonés, de Mequinenza, tenía veintitrés años, soltero, se presentó voluntario a los paracaidistas en octubre de1973, y tenía madera de militar, en julio de ese año había sido admitido en la II promoción de la AGBS de Talarn (Lerida). Todo quedó truncado, su familia, sus amigos, su carrera, su tierra, todo desapareció una noche del tres de agosto en lo que era una realidad, la realidad de morir en el Sáhara.
A LA MEMORIA DE TODOS AQUELLOS QUE EN LAS FILAS DEL EJÉRCITO ESPAÑOL ENTREGARON SU VIDA POR DEFENDER LA LIBERTAD DEL PUEBLO SAHARAUI.
AUTOR:JOSE MANUEL PÉREZ GONZÁLEZ.