18/03/2021
Hoy, hace 150 años, las clases productoras de París se rebelaron contra el ejército y el gobierno francés, derrotados humillantemente en la Guerra Franco-Prusiana. Resistieron heroicamente al cerco militar de realistas y bonapartistas y del ejército invasor; y, durante dos meses, gestionaron la administración pública, la vida y el trabajo en búsqueda de la libertad, la igualdad y la justicia. Abolieron el ejército permanente, igualaron los salarios de los funcionarios a los de los trabajadores, decretaron la laicididad del Estado, suspendieron las deudas que tenían subyugados a los obreros, promovieron la organización comunitaria y el arte en todas sus formas. Como termina Marx su célebre obra La Guerra Civil en Francia:
"El París de los obreros, con su Comuna, será eternamente ensalzado como heraldo glorioso de una nueva sociedad. Sus mártires tienen su santuario en el gran corazón de la clase obrera. Y a sus exterminadores la historia los ha clavado ya en una picota eterna, de la que no lograrán redimirlos todas las preces de su clerigalla".