15/07/2026
Un rotring, una lámina, una escuadra... y una mancha de tinta que se corrió justo cuando creías tener el trazo controlado.
Cuántas horas invertidas en un solo dibujo, y cuántas veces ese esfuerzo terminó arruinado por un detalle que hoy nos parece básico, pero que en ese momento ni siquiera sabíamos que existía como error posible.
Porque así empezamos todos. Desde cero. Sin saber literalmente nada de la profesión, con las probabilidades de equivocarnos multiplicadas por la inexperiencia total. Y es exactamente ahí, en esos errores que hoy nos parecen elementales, donde se construyeron las lecciones más sólidas de nuestra carrera.
No hay atajo para eso. No existe manual que reemplace la mancha de tinta que se corrió, la línea que se torció, la lámina que hubo que rehacer completa la noche antes de la entrega.
Hoy, con años de experiencia y con herramientas digitales que hubieran sido ciencia ficción en ese salón de clases, sigo pensando en esos primeros trazos como el verdadero origen de todo lo que vino después.
¿Cuál fue ese primer error "básico" que hoy recuerdas con una sonrisa?