09/07/2026
Un espacio desaprovechado no siempre necesita demolerse por completo.
En este proyecto, el reto no era solo mejorar la imagen de una zona olvidada junto al jardín. Era entender qué podía conservarse, qué debía transformarse y cómo reorganizar el espacio para que funcionara como una unidad habitable.
La propuesta parte de tres decisiones principales:
Acceso independiente.
Privacidad para la recámara.
Áreas de agua concentradas para reducir la complejidad de la intervención.
El resultado no busca solo “ganar una habitación”, sino recuperar una zona de la casa que ya tenía potencial, pero necesitaba dirección.
Cada remodelación que desarrollo parte de esa intención: entender primero el espacio, su problema y su potencial, antes de convertirlo en obra.