09/11/2021
Ubicada dentro de la primera sección del Bosque de Chapultepec, los arquitectos Teodoro González de León y Abraham Zabludovsky diseñaron una obra de estructura modular de varios niveles que interactúa constantemente con el entorno, influenciados de las culturas prehispánicas, se dice que “el museo emerge del suelo” y logra fusionarse orgánicamente con el Bosque de Chapultepec a través de sus taludes con vegetación.
Fue construído entre 1979 y 1981, en abril de ese mismo año se celebra su inauguración, ofreciendo un espacio de reflexión y enriquecimiento a través de exposiciones, programas e investigación dedicadas a difundir el arte contemporáneo internacional, nacional y moderno, este recinto inmediantamente resalto por su diseño arquitectónico, por ello en 1982 fue galardonado con el Premio Nacional de Arte.
Entre sus muros conformados de concreto armado con piedras de mármol blanco y sus grandes vanos, se crean claro oscuros, la luz natural juega con el espacio y se van creando diferentes atmósferas.
En esta ilustración podemos ver uno de los espacios preferidos dentro del museo: su vestíbulo, Rufino Tamayo se encuentra observando el espacio nocturno y un perrito mirando un eclipse lunar, inspirado en las obras “perro de luna” (1972), y “el hombre ante el infinito” (1950) de mis obras favoritas del artista oaxaqueño.
Este año el Museo Tamayo cumple sus 40 años, en diciembre abrirán sus puertas al público, después de cerrar por algunos meses (por motivos de remodelación), se espera una serie de actividades para festejar este recinto y seguirnos deleitandonos de esta joya arquitectónica.