Rodrigo Ayala - Grafista

Rodrigo Ayala - Grafista Artista Plástico Mexicano.

Alquitara y botella de Leiden.150 x 100 cm.Óleo/Tela2024
13/05/2026

Alquitara y botella de Leiden.
150 x 100 cm.
Óleo/Tela
2024

Autor: Rodrigo Ayala.Los caminos del Ebro.170 x 130 cm.Óleo/Tela2024
13/05/2026

Autor: Rodrigo Ayala.
Los caminos del Ebro.
170 x 130 cm.
Óleo/Tela
2024

Tierra fértil (Ainhoa).Óleo/Tela150 x 100 cm.2025
07/05/2026

Tierra fértil (Ainhoa).
Óleo/Tela
150 x 100 cm.
2025

07/05/2026

Autor: Rodrigo Ayala.
Entre uvas y rayos catódicos,
Óleo/Tela
100 x 120 cm.
2025

Autor: Rodrigo Ayala.De algodón y orujos, Pitágoras y Goethe.Óleo/Tela200 x 150 cm.2024
05/05/2026

Autor: Rodrigo Ayala.
De algodón y orujos, Pitágoras y Goethe.
Óleo/Tela
200 x 150 cm.
2024

05/05/2026
👍🏻
16/01/2026

👍🏻

G. Boldini.

13/12/2025

Tres Simultáneo

Reloaded 👍🏻
09/12/2025

Reloaded 👍🏻

😎
09/12/2025

😎

"Inferencias" (deducciones y derivaciones)
- Centro Corporativo Calakmul.
- Santa Fe, Ciudad de México.

- Centro Regional Joaquín Arcadio Pagaza.
- Valle de Bravo, Estado de México.

“L'idée est un arrêt de la pensée.”

I have never believed that the critic is the rival of the poet, but I do believe that criticism is a genre of literature or it does not exist.
- Harold Bloom.

Extraño, pero originalmente pensada como una exposición de pintura ya presentada con antelación en el Centro Corporativo Calakmul de la ciudad de México la serie “Inferencias” al igual que la serie "Hidrografías" fue adquiriendo diversos trasfondos pero sobre todo un sentido genealógico que se transformó nuevamente en una antología de almibaradas ideas para compartir otra vez la onda poética de mi trabajo entre apretujadas historias buscando múltiples salidas, huidas o escapatorias a narrativas, procesos y temporadas de la vida, el pasado y la historia. Con el tiempo se transformó en una conmemoración de la prosapia y los azarosos lazos del lenguaje entre términos y palabras versando, tendiendo y destendiendo líneas de tiempo en detallados recuerdos, conteos y promedios de memorias y tiempos: una joya. Nuevamente la idea fue seguir novelando para seguir revelando algo de lo velado al traer distancias de recuerdos y rememorar otra vez el amor fuerte a mis historias entre familiogramas y familiodramas con devaneos y tintes diversos aunados a una vocación literaria y didáctica. Nada más que activar la tinta haciendo garabatos para recordar los azares y desviaciones posibles de combinar caminos y vinos entre rutas de arborescencias y florescencias de amores fuertes a palabras y pensamientos entre diversas ondas y vibras. Ese deseo de compartir, prolongar y amplificar reflexiones al percibir sutiles sabores, valores y sentido de lenguajes propios y extraños entre ensueños y dinámicas surgidas de jugar con palabras y términos, motivos y formas de nombrar llanamente filiales orígenes maternos y paternos, ese algo que activaba, animaba y daba sentido a la exposición.

Y va de nuez otra forma de dar y compartir pasando de la pintura al collage y de la fotografía a la digitalización y posterización, rasterización o sublimación de unas fotografías de una naturaleza verdeando en escenarios de rocas y hermosas hojas onduladas y lobuladas. Crucigramas y mapas de bits con estructuras de datos y textos entre marbetes con letraset en helvética y rejillas de píxeles con algunos esquemas y pegotes de papel entre andrajos de telas, papeles, estrazas y cartones.

Esta fue por tanto una exposición que disertaba nuevamente sobre el texto y el remix de los recuerdos familiares a través del collage, entre troquelados y suajes algunos dibujos con cuñas entre pinturas y fotografías, fotocopias y diversos objetos encontrados debidamente dispuestos para lograr un reflexivo despliegue de mapas y enclaves de geometrías entre hipérbolas y escorzos, trazos y juegos geométricos.

A lo largo de varios años he pensado que los ya viejos “lenguajes alternativos” esas nuevas disciplinas alternativas concebidas desde antinomias e hipertextos vertidos en mamotretos de laberintos narrativos entre artificios y juegos nacidos de palíndromas y letrismos entre alrevesados y divertidos textos y enredos, triquiñuelas de la semiótica y la lingüística del diseño. Muy enrollados y desenrollados y a veces muy jalados conceptos que en algún momento empezaron a navegar en regueros de historias y a derivar en el pepenar sentido de remedos y refritos de recursos plagiados de los barrios parisinos entre grandes vidrios y urinarios con sobreactuaciones y encomios a la gratuidad. Pregones sobre el nihilismo y el azar producidos por resignados, renegados y desertores con nuevas protestas y renuncias a normativas y rigores tradicionales. Entre dropouts y misfits de la academia que se tornaron en fusiles y copias, duplicados o triplicados de plagios con remedos técnicos y formales. Algunas veces simples objetos en serie de la industria del entretenimiento de las majors y el espectáculo con recetas y placebos conceptuales contemporáneos basados en la gran idea soez de la firma del amigo Duchamp tratando de justificar brechas generacionales de concepto y de fondo pero que al final no construyen un reguero formal poderoso ni levantan una sencilla charla ni compensan el suprimir o sustituir premisas y juegos esenciales del complejo dialogo creativo. En vez de eso diversas excusas, apelmazados y pedantes torneos para disociar conceptos y palabrería entre efímeras y fugaces "experiencias estéticas" en el arte rollo del "mueve objetos y sublima nada". Emperifollados e insípidos discursos y objetos ad nihilum, que después de perder el piso y su base expresiva esencial ya no forman parte de algún perdurable lenguaje académico, pero podrían formar parte tal vez del sesudo principio y raíz sensible que emana del ahondar en la realización de un simple dibujo o viñeta, tinta o acuarela. Esos lenguajes que se tornan entre pazguatos y paletos, solemnes y aburridos choros y discursos con vacías, acedas y porfiadas cantaletas ya muy vistas, choteadas y trilladas. Seamos sesudos y que viva la gama del piano, el dibujo y la pintura: la neta.

El vedetéo con ensoberbecidos discursos gastados entre detonadores del humor involuntario debido a que la actitud sensible, la vitalidad y la expresividad que deberían estar implícitas ya no están explicitadas. Con un amplio y sobrado surtido de solemnes y somníferos montajes pepenados y papeados, dizque lapidarios pero insulsos o bien discusiones inútiles buscando una irónica y nutricia sobriedad para suplir, soportar u ocultar la falta total de substancia y definición o un poco de la mordaz ironía del cabal y feliz cabuleo de nuestra lengua española con sus pluricéntricas raíces judeocristianas e hispanoárabes o de algún sistema tradicional estético tan complejo y tan antiguo que pueda sintetizar la riqueza de largas travesías gramaticales y la utilización de una multiplicidad de recursos técnicos y formales para resolver con unos simples trazos.

Esa imprenta empleada durante siglos para difundir y publicitar ideas con el diseño y el entrelazado de sintéticos sistemas estéticos para la magnificación y sublimación de complejas palabras y términos entre un montón de escritos, sentimientos y pensamientos que no cuadran con copias o heterónimos del fundamentalismo contemporáneo, generalmente desprovistos de raíz y en su desarrollo de la virtud del detalle extraordinario de una vital cosmovisión. Ideas sensibles, festivas y vitales, motivos expresivos auténticos y sensibles, búsquedas íntimas y alegres encaminadas al cultivo de refrescar la introspección y la divertida construcción de vecindades.

Nuevamente esta fue una buena ocasión para refrendar esta visión y pregonar con el ejemplo en dos piezas y con ellas recordar a mi ama, la Rita Murúa Beltrán Contreras y a mí H bisabuelo, Leandro Ayala Navarro.

Ambos ejemplos a todo dar, mi madre toda su vida dedicada a la poesía y a la traducción literaria y mi bisabuelo, industrioso, ingenioso y rejego artesano dedicado toda su vida a la ebanistería y a la herrería, padre de mi abuelo Leopoldo. El abuelo que con fortuna desde la infancia combino su vasco pasado con el aprendizaje del latín para jerarquizar, libando y silabando palatinos acentos, salivando y valorando polilingües posibilidades entre artificios, subterfugios y devaneos de lenguas, aromas y sabores de infinitas historias de teorías derivadas de corolarios, conceptos y términos entre siderurgias e ironías: una joya. No clérigo, pero si un preclaro y claridoso pedagogo, reconocido y seguramente odioso y pendante lingüista y latinista a quien no tuve la dicha de conocer, pero me late que era un tipazo aun con todas sus mamonadas y mamonerias sin fin. Un trabajador académico con una gran familia, primero padre de mis tíos Héctor, Noemi, Lavinia y Helio Ayala Vergara a quien se le comisiono fundar una de las primeras secundarias laicas de América Latina. Después de la guerra cristera y el invento de la televisión con él fin de fortalecer múltiples corrientes y abrevaderos de saberes de la tradición e implementar un plan de estudios previo al bachillerato con los cimientos de la ciencia y la praxis de las letras para aderezar contiendas y escaramuzas amen de afianzar y acrecentar el conocimiento entre doctas cátedras y seminarios con la doctrina decimal de la secundaria diez: una joya. La educación necesaria para desarrollar ampliamente el conocimiento al reflexionar sobre fecundas lenguas e ideas en la historia al guiar y orientar, alentar y secundar el fortalecimiento de la cultura y el talento natural de las futuras generaciones de mexicanos. Dicho sea de paso, el abuelo Leopoldo fue nombrado para estar al frente e impartir hasta ya muy vetarro diversas materias científicas, biología y física entre otras en la secundaria 10.

El antes colegio teresiano de la capirucha que, por instrucción de Jesús Silva Herzog, entonces subsecretario de educación de Narciso Bassols que se adscribió como una de las primeras secundarias públicas en México, uno de los pilares de la poderosa reforma educativa impulsada por José Vasconcelos para revertir y abatir el analfabetismo en nuestro país, la cual todavía lleva su nombre. Semillero de aquel amplio, ambicioso y transformador proyecto educativo dedicado a legislar para erogar, ejercer y distribuir una onerosa parte del presupuesto del erario y las arcas del estado para financiar ateneos y comisionar a diversas luminarias de escritores y grafistas a participar en la tarea de orientar y sembrar conocimiento desde. Ese proyecto anticipando el surgimiento de fascismos y ultraderechas dirigido a promover la reflexión y la escolástica al revisar de forma critica la historia, la conquista y la revolución y observar el rapaz despilfarro, saqueo y ultraje de los entonces mandamases de la economía y el mercado. Los grafistas activando la claridad de una visión ecléctica y blindar el lenguaje con la munición de antologías con preclaros detalles de la ciencia y el arte para construir bien y bonito la concordia entre la sesuda sabiduría y las enologías junto a los melómanos etnocentrismos de nuestro país. Agendas y programas entre cristalinas y diáfanas reflexiones gramaticales con una visión ecléctica, laica y secular sin precedente. Educación comisionada para dejar atrás chapuceras y ágrafos oscurantismos entre supersticiosas supercherías. La secundaria ese momento crucial para superar indecisiones y trabajar la sesera, asumir una posición clara y veramente y transmitir el valor de poner en común la nobleza y la rectitud con fundamentos esenciales para alentar el hábito de la historia y su lectura a través de varias asignaturas mientras los jóvenes se adentran en el maravilloso proceso de madurar y aprender a valorar sus tempranos hallazgos para transformarse gradualmente en mujeres y hombres: la vida. Un ser humanista, antimonárquico y generoso promotor de la educación dador de una bien atesorada y surtida despensa de conceptos y parámetros, ideas y convicciones con un bien construido visor sobre la rectitud de la litis del derecho y el estado entre constructos antológicos sobre eventos históricos ligados de raíz con la ciencia y el arte para la transmisión y adquisición de un complejo sistema de conocimiento. La enseñanza - aprendizaje de la excelsa, zalamera y exuberante sintaxis de nuestra gramática española, semilla de nuestra muy clara y sagrada sabiduría vertida desde una hermosa paideia con diversas enseñanzas para nuestra cultura. La herencia del humanismo de aedos y filósofos presente en la nutrida combinación de consanguíneas neuropatías de la inevitable intimidad de la gramática grecolatina con sus detalles y destellos para vislumbrar algo de lo que somos al superar fuegos cruzados de la ignorancia y escribir fugaces ideas entre garabatos, claves y códigos, trinos y trillos con alrevesados enredos de otros tiempos buscando proteger una visión compartida y personal, constructiva y divertida sobre el mundo agrario y sus códigos. Ese libar y trasvasar palabras y términos al abrevar e hilar palabras entre experiencias para ubicar, avivar y magnificar hitos de sucesos, encuentros y reuniones, tejidos lingüísticos que se generan cuando ves el tiempo y a veces el presente aspirando el pasado. Semilla y esencia, substancia y principio básico que nos articula y da lato sentido al indisoluble maridaje y anclaje de vetustos fermentos perdidos entre los hallazgos del dialogo con el pasado con el pasado, la jerarquía entre la catarsis y la herejía junto al bien decir y la diplomacia para embriagarse cabalmente y comprender la combinatoria de heréticas variaciones de constructos gramaticales entre términos, palabras y conceptos, manejos con racimos de narrativas, historias y cuentos: una joya.
Revisar la alegría y la tristeza al poetizar estratos, escalafones y jerarquías de la memoria con cuentos y recuentos de historias y leyendas para descubrír otra vez a mi madre y a mi bisabuelo que ya sea de Bilbao o de Escuinapa eran unos vascos del mar, al fin y al cabo, costeños, al igual que mi abuela Carmela, la jarocha que se casó con el abuelo Leopoldo para vivir gran parte de su vida en el Sabino de la Santa María. La idea central era amar a los vascos y la vida otra vez compartir a mi familia tan heterogénea y distinta entre sí y que afortunadamente no me quita el ojo de encima. Dejar patente una vez más el valor que tiene para mí la memoria y la gramática, la ciencia y el arte, la literatura y la lingüística, la música y la pintura en la obtención e intercambio, construcción y transmisión del conocimiento. Otra vez una historia individual que buscaba volverse universal.

Ambas piezas fueron concebidas como un dialogo con entre prosaísmos y prosapias de estos dos seres viajeros de antes, errantes y muy alejados de sus apegos entre afectos y apreciados lugares de origen que emprendieron migraciones y travesías gramaticales para hacerse entender otra vez y crear comunidad: amar a la distancia. Una exposición en la lógica discursiva de un ambiente colmado de añoranza con fotografías en blanco y negro, sepia y a color alrededor de una instalación. El montaje para la convivencia en el espacio de ambas piezas buscaba generar una metáfora y motivar en el espectador diversas inferencias, deducciones y derivaciones interpretativas sobre la gramática, el sentido del arte y el texto en el tiempo. Una de ellas la construcción y edificación de puentes y pasarelas sensibles de comunicación entre una, dos o más personas, lenguas o naciones. Concebida multidisciplinaria y polisémica me dio la posibilidad de emplear diversas herramientas estéticas y la flexibilidad necesaria para dar uniformidad a un discurso que hiciera copartícipe y colocara al espectador frente a una idea de tiempo. Un objeto que debía ser descifrado, sobre el transcurso del tiempo y la necesaria munición del texto y la narración, el tiempo que al caminar por la vida se trastoca, acomoda y se desglosa, que escribiendo se tría y se despliega, al pensar y escribir se gesta y al gestarse recuerda y acuerda, define, describe y revela germinales y aleaciones de palabras, ideas y pensamientos: una joya.

La jefa siempre en mi corazón escribiendo muy inspiradas oleadas de ondas y detalles al describir detalladamente complejas tramoyas y escenarios de sus pequeñas fabulas con vividas ideas y videando cositas en liminales orillas y bordes, litorales y confines de ocurrencias ideadas entre encontradas gramáticas al animar introducciones y desarrollos, desenlaces y apéndices de cuentos. Digitando y encausando a contracorriente senderos y caminos de ideas entre verandas y veredas viajando en el flujo de destellos, destierros y hervideros de gramáticas y lenguas versando historias y finales entre románticos momentos con inusitadas pausas y elipsis: principios y finales. Entre amaderados aromas de uvas grandes agasajos en el eterno retorno a las estaciones y temporadas de darle una aireada a los éteres eternos para deleitarse cocinando esencias y diseños de nativos vinos entre uvas, moras y melazas, licores y caramelos de frondosos jarales de sarmientos entre palatinos sabores y madejas de raíces vistiendo narrativas y relatos con serafinas melodías eternizando la vida a todo dar. Lindes y signos de iridiscentes historias que se entrelazan, tejen y trenzan con emoción y furia al igual que el dibujo y la pintura que al graficar organiza una sucesión de instantes e impresiones en planos, luz y color sobre el lienzo que va nítidamente aclarando y revelando. Se dibujan y revelan tramas y parábolas desde simiescos hallazgos entre dibujos y garabatos en eventos extraordinarios como un chorro de ideas que sesudamente fluyen y yuxtaponen en frases, aporías y oraciones de un texto o notas musicales en el vaivén del pentagrama o en la bovina de una serpenteante partitura poetizando y desplegando toboganes narrativos como en sinfonías, cantos y loas de algún aria, balada o melodía que surgen de sencillas reflexiones. Aireadas y hervideros de incandescentes madejas y racimos de enardecidas e iridiscentes versiones de idas y retornos vertidos en caballones y acres de cuentos. Recorridos delineando y vistiendo textos con un entramado de muy originales combinaciones de libadas ideas entre palabras vertidas en frases y estrofas de poemas en los que todo se entrelaza, armoniza y conjuga: se rima. Una fuente inagotable de ideas construidas con alfileres para articular efectos y fortalezas al acuñar conceptos y sentimientos que se dan cita a través de diversos narradores en el suave trasponer y trasvasar historias y acciones.

Jugar con el tiempo cómodamente para construir aleaciones de palabras, hilos de husos y madejas de construcciones gramaticales en desuso entre amativos, amatorios y enamoriscados pasajes de complejos caminos con tramas y relatos con el fino bordado y el tussie mussie de glosas de ideas, experiencias y enredos, peripecias en iridiscentes e inveraces historias navegando entre fantasías y fluyendo en tiempos de cambio. Cavilaciones abriendo prosados pasajes al ver vidas con nuevas distancias y revisando retratos, temas y anécdotas para conformar un compendio o florilegio de pensamientos medulares que fluyen y van. Betas de conocimiento en un afluente o caudal de arroyos abrevando en recuentos de recuerdos de lagunas y mares, cañales y caminos, dinteles y senderos de una salerosa gramática musical entre adrezados nomadismos, amnesias y migraciones de conceptos y sonetos para confluir y reunirse sobre un plano, desembocar en la fértil construcción de un mar de ideas con adintelados caminos.

Tiempos de sendos sondeos y mapeos para la formulación y maquinación, escansión y entramado de textos que entre sonetos, estrofas y párrafos con versos y estribillos van y vienen, versos y glosas que surgen, emanan y cambian, vibran y germinan, florecen y fluyen entre varias etnias sacándole jugo a la naturaleza en sus complejos procesos. En el verdear de viñas, vinerías y viñedos de la naturaleza en azumbres de miles litros de tintos en finos cascos de botellas de sílice, cristal o vidrio, fabricados por agrónomos y seres panteístas. Animados animistas entre imaginismos, fastos y verbenas recitando beodas elegias entre la brisa y el viento. Ficciones y recuerdos con sonadas ondas de imágenes literarias, consonancias y disonancias, coloridos contrastes y sonidos entre áureos aromas y sabores invitando a leer y dibujar.

Instalación Cascada:
Aria “Mon coeur s´ouvre a ta Voix” (Mi corazón se abre a tu voz, My heart at thy sweet voice.) de la ópera “Sansón y Dalila” (Samson et Dalila) de Camille Saint-Saëns.

La pieza "Cascada" tenía como motivo principal el recordar esa lata antigua que era la máquina de acero de mi madre y que todavía conservo. Como olvidar entre sonidos y olor a tinta la campanita del tabulador y el rodillo de aquel piano extraordinario. Una bella maquina Olivetti con la que aprendí a trabajar, a teclear y digitar haciendo las tareas cotidianas cuando era niño.
De ahí surgía un largo y vetusto rollo de papel, un cartucho para pianola o cilindro con la pieza de música intitulada Aria “Mon coeur s´ouvre a ta Voix” (Mi corazón se abre a tu voz - My heart at thy sweet voice.) de la ópera “Sansón y Dalila” (Samson et Dalila) de Camille Saint-Saëns. Ese largo rollo de papel era para recordar con algo de ritmo el dinamismo y bamboleo de un relato musical para celebrar de principio a fin todo aquello desde donde me reconozco y llevar a pasear a épsilon. Dicho rollo con cierta ironía y errementales ideas buscaba crear lazos, amar las letras y la memoria, el texto y la germinación de palabras y el ingenio de un camino recorrido por mis queridos autores progenitores con una gran búsqueda literaria y sus hallazgos vertidos en sesudos, entreverados y versados viveros de guiones y textos. Con algunas calcomanías el papel recordaba la cadencia y el ritmo entre ocurrencias de narratologías, escritos y problemáticas entre ortologías, poemáticas y noemáticas con pasajes de bivios y verandas de la vida. Cual largo rollo perforado como una fina ergódica o literatura bien cifrada generando el encadenamiento de códigos matemáticos, melódicos y musicales: puntitos. Un reguero de signos y sonidos desde una robótica maquinaria musical con un sistema binario en la cave morse de grafistas y telegrafistas, cual procesador de palabras con el sonsonete de encriptados y atomizados sistemas producto de la sabiduría de antiguas pascalinas y ruedas de Leibniz, Bouchon y Jacquard. Una hoja perforada con un antiguo texto encausando armonías entre el jugo de ramales de flujos metafóricos y prosopopeyas de morfologías vertidas en sinfonías computacionales vertidas en códigos binarios sobre un simple rollo de papel. Cual si fuera la sabiduría de un buen de creativos aedos recreando y procreando en un erial de códigos de poderosos sintetizadores con deliciosos juegos narrativos que cuestionan cesuras al enrarecer o invertir investiduras y roles siempre fluyendo en codificados gráficos y ergódicos textos o partituras con múltiples modos de travesía e inusitados cambios y giros.

Dentro de un juego de gráficos una pieza que buscaba evocar y avistar un azaroso acoplamiento de ideas fluyendo desde un grifo de grafos con distintas lecturas desde el severo tecleo. Pausada o acelerada la conducción y progresiva sucesión, desarrollo y gradual transformación de diversos arquetipos fluyendo en él eslabonamiento, diversificación y ramificación de un relato con sus vertiginosos giros verbales y vuelcos narrativos. Una autentica y sensible aventura transformada en una investigación estética, principio y fin de una obra en un código cifrado para dotar de continuidad y permanencia a un alfabeto esencial de códigos cinematográficos que sustentan la sofisticada arquitectura de su pensamiento siempre en el rodaje y migrando de cinta en cinta, de pelí en pelí. Otra vez recordar en arrullos detenidamente la compleja aleación de palabras buscando entre haciendo, deshaciendo y rehaciendo juegos y mitos de hitos en caminos de esclarecedores eventos y señales, formas y figuras retóricas diversas para resolver y amenizar en un santiamén juegos narrativos de celebres cinematografistas. Amar el viaje y los cambios de sede, arribando a tiempo a nuevos aciertos, fallas y tránsitos por la vida: el rodaje.

Mi madre, una sensible e intuitiva poeta y traductora perteneciente a la generación de medio siglo, una mujer en un gran romance con la ley de las lenguas logrando un fuerte dominio de algunos idiomas (inglés, polaco, ruso etc.) pero que por encima de todo era una acérrima defensora de la lengua española a la cual amaba, nutria y dominaba entre sus grescas y ritmos entre panoplias, devaneos e insinuaciones: una joya.

Desde la nueva España novelando y revelando algo de lovelado. Esa lengua española que conocía a fondo y la compartía a todo dar porque la comprendía de arriba abajo y de izquierda a derecha con sorprendentes piruetas de anagramas y mnemotecnias intercalados en juegos de alrevesados crucigramas, palíndromos y capicúas: una joya. La defendía y la disfrutaba porque sabía trabajarla muy pian pianito para darle un peculiar acomodo en severas ecualizaciones y armazones lingüísticos al cotejar lenguas y sonidos o al pronunciar para congelar y descifrar el tiempo y deslizar sencillos juegos de sonoridad con dulces eufonías entre aromas, hiatos y pausas de bien finitas palabras: antiguas. La jefa día tras día en el dintel de él vacío de la hoja desde su individualidad otra vez queriendo ser universal y con la tinta leyendo sus pensamientos y escribiendo, trasvasando ahumados sabores y texturas con aperlados brillos entre timbres y acentos con la cadencia y el ritmo de grafos entre virgulillas y circunflejos acentos. Trabajando de archivista y catalogando bibliotecas particulares entre amueblar y ponerle casa a pequeños libros de bolsillo entre elegantes libros y atesorados vinilos entre pergaminos y joyas de la pintura, la gráfica y la fotografía entre el cafecito con los tenedores de libros siempre burlándose de quiromancias y baños de pureza entre la “mamonerie” del francés o reflexionando sobre los extraños usos y desusos de inusitados arcaísmos lingüísticos y trabalenguas, intríngulis y vericuetos, marañas e inflexiones de enredos y juegos gramaticales entre vinos y mamonas citas del siete por ocho describiendo constelaciones entre baladas, mazurcas y melodías y Sansón como la fresca mañana.

Diariamente desplegando reflexiones en el ir y venir de buscar la cita textual para abreviar con refinamientos y propiedad esa lengua española que traía en los labios siempre libándola y pasándola por un riguroso tamiz a todo lo largo y a todo lo ancho, al derecho y al revés. Sopesando narraciones entre decimales y decibeles de isabelinas batallas. Tantos recuerdos, el andar y desandar por la playa a la orilla del mar agarrado de su mano contagiarse de su alegría al verla recitando y declamando o cantando con su español divino. Siempre con su siglo de oro adornando, alabando y jugando con aleaciones de palabras del granero de la gramática entre granolas y granillos de granallas, granadas y granates de fascinantes arrayanes entre noveladas netas y palabrerías.

Memorables días de mecerse en la hamaca y amar el mar y el mundo desde pequeño al ver clarear el día feliz frente a un sol inolvidable verla meditando con su ginseng y bien animada por gurús y swamis entre masajes y ayunos con las amigas, la vida. La soya con sus fundamentalismos agrícolas entre probióticos y macrobióticos o haciendo la Seva entre estibados libros y el bamboleo de fajos y resmas de papel Bond, opalina o cuche en el piano de la máquina. Siempre haciendo su ejercicio de acrobacias foliando un buen de hojas bond a veces pautadas entre papeles a todo dar. Un bálsamo contemplarla instalada en el gourmet cocinando sus caldosos menjurjes de comida polaco- sinaloense entre salsas con muchos jitomates entre algún goulash, ravioles o pastel de carne entre morcillas o macarrones a la griega. Guisos de res o pollo en bateas con su tabule o empapelados al gratín antes de gelatinas y flanes.

Que finolis esas entradas con antipastos y spaguettis al dente con el kit de la fonduesera entre parmesanos con aromas mediterráneos y adiposos sabores de cazuelas y peroles, baterías y trastes al mondar y descascarar pacientemente frutas y verduras al preparar guisos con búlgaros y yogurts o algún shanklish, kéfir o tabule. Deleitarse con algún clericot y sus frutas entre ponches y sangrías con manzanas y duraznos, uvas y fresas. Un mundo gourmet con algún puchero andaluz entre fondues y lasañas, brískets y hojaldres. Siempre el café o él te con leche acompañando mermeladas o alguna sabrosa Carlota de limón o tal vez una crème brûlée o un boudin noir con uvas, fresas y zarzamoras. Deliciosos panes tostados o el croissant con su Roquefort entre múltiples quesos azules, mermeladas y ates, pates y jamones, un buen de viandas acompañando algún Brie, Camembert o un inigualable foie gras. Ellas despiezando poemas o escribiendo cartas y viajando en sus ondas melódicas y hertzianas con la memoria de inusitadas guarapetas con el vino y el vodka de la tertulia de ayer. Cafés y tecitos compartiendo las netas de la vida ya sea poetizando y adonizando la vida con briagos galanes polacos o con sus rudas y encantadoras amigas Elvia y Norma entre inquilinas y camaradas polacas. Wanda, Cristina y Sofia, unas vitales e indoblegables mujeres lidiando con exilios y asilos siempre guapísimas y bien ajuaradas con sus ámbares y joyas. Unas musas super buena onda entre alcoholes y escaramuzas reflexionando sobre el gran valor de la demos y la democracia entre toda esa música que iba muy seguido entre el siete por ocho de la Mariela Rodowicz hasta Vivaldi. Siempre con encantadoras tías postizas con el español en los labios consintiendo y mimando al niño rodri, dando regalos y yo coleccionando relojes entre monedas, pesetas, florines y zlotys. Bien católicas pero muy abiertas y desinteresadamente compartiendo saberes y convicciones. Bien antimojigatas y antimonárquicas armando grescas cotidianamente disertando sartoriadas entre adornadas, gramsciadas y benjaminadas o enfrascadas en lubricas, febriles y aguerridas e irreconciliables políticas disertaciones fundamentadas en su severo sentido de la justicia. A veces preparando unas kaszanjas o un delicioso nowe lato mientras mondaban y desmontaban historias de canallas y consejeros traidores en dictaduras y guerras de machos meados, caciques y peleles cobardes. Siempre en él dzień dobry y el porfis valientes y aguerridas escritoras, catedráticas y diplomáticas viajeras siempre en trámites y en visados cocreando y cogenerando ideas, yendo y viniendo con sus estrógenos por la casa en sus exquisitas prendas muy seguido albergándose en la casa emplatando y lustrando bien y bonito la mesa o preparando sendas comidas entre baguettes y tortas, croissants y brioches: una joya.

Our knowledge is a little island in a great ocean of non-knowledge.
- Isaac Bashevis Singer.

La madre a veces siempre con sus amigos agrónomos o con la Norma, Elvia y el Per o con Margarita y Rosa jugando a la pitonisa y recordando a algún mester de clerecía o juguería o recordando al teporocho que se la pasaba tocando el piano mientras barajeaba y carajeaba a las amigas desde el ábrete sésamo y el simsalabim al tabular y poetizar azares y charadas o nomas haciéndole al taimado tahúr en interminables partidas con flores imperiales entre fulles, quintillas y comodines. El cubilete y la canasta, el pokarito o el conquián con palos diversos desde cuinas y reyes, oros y bastos entre naipes con revanchas de días. A veces feliz conviviendo con la Oli y Ali o con la maira Elizabeth o con Olivia y el pepe degustando deliciosos manjares y siempre las camaradas polacas disfrutando tapas, canapés y cansaladas y en la onda del chal, la redova y la polka. Las musas polacas en la playa encuerdando y tocando guitarras y balalaicas en la chorcha de mofarse de tiranillos, cretinos y pazguatos y bien entretenidas con las revistas de moda burlándose de las modas de Gucci, Scappino o Ferragamo mientras tomaban el sol bien asoleadas y empapadas entre la arena y el mar: una joya. Ellas siempre bien vestidas o en él manicure con sus batas y pantuflas embarrándose cremas y aceites o haciéndose trenzas y dándose masajes mientras armábamos enormes rompecabezas de paisajes y ciudades: una joya. Redactando en la máquina rodeada de música y yo en él ve y trae de un buen de tumbaburros, entre catálogos y diccionarios entre roperos y armarios. Desde el Corominas y el Casares hasta el Cuyas, el Schuster y el Webster pasando por la Sopena y la Salvat entre muchos otros para sopesar en el rebusque de filológicos nuevos sentidos y cambios de sutiles ocurrencias de palabras entre heréticas y sediciosas poéticas de ensayos y ficcionarios para resolver a todo dar, gran herencia: una joya. Esa Rita todo el día tecleando a todo en el recogimiento, adentrada e inmersa en la ricura de su admirable, arduo y virtuoso juego sensible del fraseo, aliteración y matiz al derivar y balancear, equilibrar y alambicar palabras y frases de un corpus lingüístico. En la onda de leer y rimar obsesivamente e ir construyendo, sondeando y aconsonantando, remarcando extrañas sinalefas entre tiradas de hiatos fluyendo en el encabalgamiento de ondas poemáticas sondeando entre noemáticos y anafóricos senderos de espaciar el tiempo, la voz y la mirada. Salivando silabas para atomizar el pensamiento y otra vez recordar y espaciar, redecir y recitar felices pasajes entre yámbicos con sonetos, yambos y epodos de versos y regresos de instantes entre paisajes y ondas. Ese reconocer y presentar a la literatura con algo de sus pasajes y onditas de Pérez Galdos y Unamuno entre los ultraísmos borgianos de las vanguardias de principios del siglo XX. La poeta siempre en la creación leyendo y traduciendo novelas en la cotidiana investigación y rastreo de información para abordar temas extranjeros diversos. Durante varias décadas dialogando, aportando un plus al fungir con su papel de transmitir su sentir y su cultura y tal vez suavizar diferencias y brechas entre culturas y lenguas. Día tras día en el latoso trabajo de corregir y subsanar desatinos entre errores, pifias e inconsistencias al someter a un refinado y escrupuloso escrutinio y auscultación la narración de amnesias y ensueños de historias con palabras raras, extrañas: siempre. La meticulosa detección y desciframiento de acrisoladas amalgamas de ideas entre imantadas aleaciones de conceptos que siempre dejan huella en la historiografía personal entre la reflexión de crípticos y escurridizos constructos de él juego y la abstracción. Siempre en la onda de trabajar el relato con la tinta mientras escuchaba música clásica en sus vinilos polacos escribiendo con sus finolis plumas fuente de imposibles repuestos. Entre el bolígrafo y el bicolor en la rutina del rigor ortográfico y a veces logrando la cadencia y el ritmo entre la encuadernada y maquetada de carpetas, folders y micas entre guillotinas y troqueles o paginando machotes con sellos y membretes. La cotidiana encarpetada de dossiers y folletos para dejar impecables testimonios editoriales con múltiples tirajes de catálogos, libros o revistas bien empastados y enmicados, laminados y plastificados. Tabloides doble carta resolviendo en un tris ideas y títulos de portadas y contraportadas entre balazos, plecas y colofones en el ir y venir de revisar, desglosar y desplegar relatos con algunos errores, tildes y acentos, garabatos y virgulillas. Con bonita letra poniendo itálicas y abriendo comillas o corrigiendo versales y versalitas, expurgando divertidas equivocaciones entre chapuzas y gazapos, erratas y yerros en yermas hojas y marcando y subrayando escrupulosamente ríos, callejones y viudas y etc. Leyendo cuentos y novelas enfrascada haciendo anotaciones y acotaciones al margen al evaluar detalles y minucias, desenmarañando, desglosando y desplegando inquisitivas revelaciones y deslumbramientos: una joya. Deliberando, cotejando y valorando al corregir con virtud y suavidad. Definiendo y depurando, clarificando sonoridad y sentido en el musitar y deletrear de palabras para formular otra vez esa forma inédita de fundir, transliterar y alear frases. Subrayar para dar realce y revuelo a la conducción del texto al descifrar, engarzar y trenzar traidoras traducciones con maestría. Precisa, puntualmente y con florida exactitud esas frases de sanguíneas y coléricas entre melancólicas y flemáticas historias con intensos diálogos entre argucias gramaticales con interminables parlamentos, soliloquios y diálogos: odas y elegías entre erratas y pifias.

La madre, la poeta en su línea a veces flexible de urdir divertidas y extrañas historias al participar en el tomar la palabra y la mano con maestría. De irle y reírle al abrir, engarzar y unir anécdotas y relatos entre cotidianos momentos y mementos en su muy rigurosa labor a veces muy ortodoxa de descifrar y escandir versos y métricas para compatibilizar, equilibrar y compensar, inferir y discernir al escanciar y airear, decantar y rizar grandes vertederos y enveros de prosas, versos y glosas separando con claridad y astutamente el trigo de la paja en la detección de prosaicas ideas vertidas entre estrofas y versículos al lograr eufonías y evitar cacofonías o callejones y lograr que fluyan rimas entre brillantes endecasílabos o anáforas. A cada rato desbaratando versos y desbalagando ideas entre vertederos de cantables poemas verdeando entre décimas y espinelas, tercetos y cuartetos o quintillas. Así en su prosa construyendo e hilando curiosos enrizados lingüísticos para accionar tramas al visualizar y fabular relatos de otros que sobran al concluir y titular el texto. A veces en sus días de ser un manojo de nervios porque todo pasa y todo vuela y en el apúrale porque es para ayer. Y aun así suave, resolviendo al pelearse con la máquina para resolver bomberazos en un santiamén desde el acelere y el zangoloteo de colgar y descolgar teléfonos y guachando el guacho para resolver en unas cuantas llamadas verdaderas proezas para restructurar acuerdos y citas con diseñadores y correctores. A veces de pazguata o en llamas navegando entre figuras retoricas y mamadas de palíndromas entre acrónimos y revoloteos de panoplias y devaneos circulando en aleaciones de canticos y pianos entre himnos y elegías repartidas en un mundo de sustantivos y un mar de divertidos adverbios entre el sustantivo o adjetivo mamón, banal o ambiguo pero preciso y claro.

Ese buscar la forma rigurosa y puntual para darse a entender y ser escuchado de forma fiel. Definir, atenuar y acentuar con fidelidad encanalladas intenciones con fugaces y volátiles, intensas, huidizas y evanescentes versiones de subliminales descubrimientos en palabras y palabrotas. Haciendo la talacha y echando tijera a textos rebuscados y al quitar, adrezar y poner encauzar juegos formales con bien liadas y remasterizadas ideas para disfrutar travesías. Reflexión y trasiego puntual de relatos o correlatos a veces exaltados con un macramé de juguetones y acaudalados flujos de posibilidades lingüísticas con giros temáticos en tornasolados relatos expresivos y veleidosos modismos. Hiatos e ubicuos cambios entre devaneos, panoplias e insinuaciones de narradores omniscientes en tramas de cronosferas y macro - espacios literarios con entretenidos temas entretejidos en vericuetos de sensacionales y divertidas encrucijadas, jugarretas y desahogos que detonan energías y generan o despliegan puntos narrativos de inflexión entre héroes y villanos a veces perdidos en juegos de espías y servicios secretos entre las astutas deducciones de seductoras espías y mataharis de Sherlock y Watson otra vez resolviendo enredos de mastines entre misterios y suspensos de guardianes y paladines, héroes y antihéroes. A veces kafkianas historias perdidas en torres con tortuosos fatalismos entre líos y romances con divertidos desenlaces y contratiempos perdidos en energías, herejías y desastres formales. Alegrías, dichas y quebrantos con innumerables artilugios y resortes narrativos entre etílicos pasajes con versados diálogos y extrañas simbologías construyendo sensibles sortilegios en idílicas atmosferas con adintelados ambientes de romances, pasiones e intrigas. Irónicos e insólitos instantes de personajes en naturalezas diversas navegando en enredados libelos sobre homéricas hazañas. Instantes divertidos para resolver parábolas, nudos y juegos narrativos vertidos en sagas de tetralogías o pentalogías con cadenas de pentasílabos y pentadecasílabos, alegrías y despropósitos para lograr felices o desdichadas rutas de principio a fin. Ramilletes de códigos en el desciframiento de mundanas acciones y divinas tentaciones, amores y orfandades con despedidas desde cotidianas contrariedades cotidianas hasta infamantes tragedias para superar sufrimientos y construir la distancia con a veces enternecedores, tragicómicos y azarosos desenlaces o alegres refugios de los ires y venires de arraigos y desarraigos entre dramas y treguas de origen y destino. Desde sus singulares circunstancias la escritora en sus jornadas de revisar giros narrativos de seres congelados en el tiempo o en la azarosa diegética de sortilegios y travesías, cambios y desdobles con arcos dramáticos entre aventuras y discordias descifrando enredos y roles de divertidos personajes hipostasiando roles en burlonas tramas con fáusticos y farsescos burlesques de charadas e intrigas, traiciones y venganzas. Siempre buscando proximidad al interpretar entre azares y peripecias relatos de hablantes migrantes y hermeneutas entre excéntricos y flemáticos cuentos de autores transitando con un gran equipaje entre filogenias diversas. Ella paginando, suave y puntualmente entre frente y vuelta, campanas y banderas en el doblar y pasar las páginas para contabilizar errores y poner puntos finales al cotejar cuartillas y galeras para firmar muy firmes al calce, a todo dar.

Mi madre siempre en su firme deseo de que aprendiera polaco y yo de vago dando el rol pero afortunadamente me aprendí varias palabras y conceptos que me han hecho la vida, gracias má. La poeta en su pasión por las letras y en un genuino interés por la literatura algún buen día emprendió un audaz y aguerrido viaje, auto -exilio o extraño destierro de su tierra natal en el municipio de Escuinapa. Abandonó la tambora y los corridos de su pequeño pueblo para descubrir y hacer de la poesía y la literatura el filtro para dirigir sus deseos y anhelos firme y segura de que el trabajo ennoblece. Primero estudió el bachillerato en la ciudad de Guadalajara y más tarde la prepa y la carrera de periodismo en la ciudad de México para después labrarse un camino profesional recién egresada de la Universidad Femenina de México y ya muy aguerrida feminista logro darles diversos cauces a sus sensibles búsquedas y emplear su creatividad para desarrollar su voz. Desde muy joven de secretaria en la taquigrafiada trabajando como oficinista y diversificando talentos para convertirse en una bella poeta y traductora, gestora, administradora y promotora cultural de la Revista Mexicana de Literatura o secretaria de Redacción de la Revista Mexicana de Bellas Artes con la gran amistad y guía de Juan García Ponce y Huberto Bátiz siempre intercambiando ideas con su adorada Ester Seligson o escribiendo poemas de cuadros de Lilia Carrillo. Revista heredada en una bien nutrida recopilación de tomos con textos fundamentales muy bien encuadernados. Y la poeta atrevida y valiente logro definir y pulir sus talentos, ampliar y expandir sus horizontes intelectuales y sensibles en Polonia pensando, hablando y contando en su extraño polaco desde su convivencia como colega traductora siempre respetuosa de voces distantes. Por azares de la vida colaboradora con escritores y dramaturgos, realizadores y cineastas como Krzysztof Zanussi, Roman Samsel, Andrej Wajda o Jerzy Grotowski. La escuinapense bien prendida y despierta siempre generosa y gentil promotora de la escritura y de ese español tan nuestro para deleitarse y dejar ir tonterías con optimistas décimas. Mientras tanto coordinar tirajes con mucho cuidado utilizando con propiedad esa lengua materna que tanto amo, ese prodigioso vaivén de ideas que bien provisto de esa gramática cercana y pegajosa que a veces endulza y empalaga y nos hace algo de la vida. Gramática que bien dicha con propiedad y fluidamente aún plagada de naturales slangs o anglicismos es la onda porque simbra cuando timbra y suena. Que bien dicha, escrita y hablada puede ser desde donde te creces y eventualmente en lo que te refugias y a veces te refuerza o te crece y transforma porque te resignifica y reconfigura otra vez. Las abrazadas de siempre entre palabras y regalos que nos dan identidad y permanencia, imposible desprenderse de eso que piensas, sientes y eres: eso que somos. Contestataria y polémicas siempre versando muchos años de viajar por el mundo y de andar puebleando contaba de viva voz sus largas estancias siempre brindando y deseando justicias con Wodek en Polonia al caminar por el Museo de Marie Curie en Varsovia o sus visitas al Korczakianum entre idas a Danzig y Cracovia, Potsdam o Poznan y Lödz así como sus travesías por los astilleros y aserraderos de Gdańsk o pasear por el pueblo de los juegos de Max Factor. Otra vez la casa de Wajda: una joya. Todo un milagro de la ciencia y fuerte como un roble después de varias operaciones y enfermedades, historias y hazañas platicaba con detalles extraordinarios algunas de las grandes satisfacciones de sus rojas historias de arrullos, revueltas y herejías revueltas siempre desinteresada defendiendo como siempre la justicia para todos desde su gran admiración por Janusz Korczak mientras trabajaba de maestra en Varsovia. Uno de sus mayores orgullos era el haber marchado junto a L**h Walesa antes de la Glasnost y la Perestroika en los multitudinarios y tumultuosos eventos de los astilleros y armadoras de Gdansk en el inicio del movimiento Solidarność, iniciativa que dejaba inenarrables fallos y fallos de obsoletas utopías entre corruptas e inoperantes cantaletas: no hay marcha atrás.

La segunda pieza "El puente" estaba dedicada a la extranjería, a mi querido bisabuelo, Leandro Ayala, mi extranjero favorito y estampa a todo dar de mí ser universal por excelencia: una joya. Muy idealizando, pero un buen día encontré esa posibilidad, puente o pasarela que me ayudo a resolver algunas dudas y a dibujar garabatos para recrearlo y reinventarlo, fotografiarlo y documentarlo. Una serie de fotografías se desplegaban en la sala intercaladas progresivamente acromáticamente entre blanco y negro y sepias y al color para compartir un típico puente diseñado y acerado entre herrajes y fuelles, palancas y barretas con los grados celsius de forjas entre yunques y martillos de los fraguados, templados y destemplados procesos de él Leandro bisabuelo. Inmerso entre los mantos acuíferos de Texcoco junto a una agronomía diversa una larga celosía dirige un pasillo hacia espacios con cerámicas, adornos y bisagras, aldabas y cerrojos ubicado en una pequeña ermita o iglesia enclavada en una especie de cueva de Altxerri o Altamira con sus tragaluces y aspilleras. Raro, una suerte de caverna con sus arcos y tímpanos bien esculpida y labrada como una bien proyectada y construida “arquitectura de paisaje” dentro de una simple cantera en la ecosofía de los olivares, viveros y mantos acuíferos de la hacienda de "El molino de las flores" en San Miguel Tlaixpan. Uno de tantos valiosos lugares con la “mamonerie” del pasado y otro tesoro de un mundo antiguo a todo dar ahora en franco abandono y flanqueado por banderines de venta.

La obra está dedicada a ese buen día acaecido en el siglo XIX en que el H. bisabuelo Leandro Ayala emprendió la aventura de emigrar al Nuevo Mundo, se atrevió a dejar su natal Bilbao para embarcarse y llegar a México. Al abrirse las puertas de este país con la proverbial generosidad, calidez y buena onda ese industrioso y aguerrido migrante bilbaíno de carácter fuerte y entregado a su oficio de artesano al ser bien recibido y abrazado resolvió su dilema de arraigo para radicar y residir aquí. Bien abrigado, arropado y cobijado gracias a esa cordialidad muy nuestra fue creando poco a poco proximidad y lazos para naturalizarse y vivir en Texcoco y realizar sus sueños de vida trasvasando metales e instrumentando normatividades entre decálogos y parámetros, reglas al fin para construir objetos para el porvenir, permanentes y duraderos.

Desde su extraña filogenia después de hacerle la corte, seducir y conquistar a la bisabuela Magdalena Martínez fundó una familia en esta tierra incógnita para cambiarnos la vida a todos. A su familia de hijos, nietos y bisnietos nos heredó una morfosintaxis muy particular entre arraigadas palabras y la sesera para atesorar el pasado y proteger a fondo el sabor y regusto de las maniobras del ensueño y el pensamiento. Juegos gramaticales para dialogar con las lenguas de todos. Asumir y entender de fondo algunos de los valores que forman parte fundamental de clorofila y la biota de las naciones y lenguas del mundo entre multiculturalismos y metaversos. Desde hace tiempo pienso que fue debido a esa singular extranjería, duro y recio origen, extraña personalidad y procedencia, singular rareza y arrojado destierro que el bisabuelo al abandonar su mundillo de agricultores ulterior y antiguo, rustico y recóndito con su complejo origen lingüístico y estético nos cambió la vida. Nos dejó escuchando, interpretando y encontrando, haciendo y estructurando mundos de palabras e intrigados garabateando sentido desde diversos puntos de vista, con otros ojos y extrañas figuras y palabras para admirar la vastedad de las fronteras de nuestra diversidad lingüística desde un ahora muy definitivo y necesario para rebasar discordias y dudas y encontrar nuevos lazos y contactos.

Educación al fin para poder interactuar y consumar, participar y construir, contribuir desde allí a proteger la historia de las ideas, la libertad de expresión y el multiculturalismo, los derechos humanos entre muchos otros básicos, la tolerancia, la apertura y el respeto a la diversidad, el derecho soberano a la educación y a la cultura. Todavía hoy sigo pensando que ese encuentro cultural y parentesco nos contagió, imbuyó y convido de una cierta gracia y espíritu libre entre rebeldón, aventurero y solidario que nos ayudó a enriquecer nuestra cosmovisión, avizorar y vislumbrar un horizonte de hermandad y creatividad. Tal vez de donde sacamos gran parte de la ironía, el gusto y la sensibilidad por la historia de la ciencia, la gramática del arte y el amor por la hechura de instrumentos y objetos de él arte y la ciencia desde la óptica, la luz y la química para nunca olvidar y siempre elogiar el alumbrador descubrimiento de una larga lista de epónimos desde los hermanos Elhuyar, Ramsay y Rayleigh entre laminadas botellas y finos filamentos hasta Franklin, Edison y Thomson. Identificarnos, involucrarnos y conmovernos con la historia del arte entre una inmensidad de viñeriles y vizcaínas historias propias y distantes o distintas con el deseo de revelarse para ser documentadas sensiblemente.

Fue de donde sacamos gran parte de la furia, el brío e ingenioso entusiasmo por la obtención y transmisión de nuestras ideas siempre acompañadas de ironía y buen humor para cifrar y codificar el pensamiento en disertaciones, hallazgos y netas con un estilo propio. Tal vez el haber decidido migrar y trasvasar sus singulares palabras nos hizo cambiar y heredamos varias virtudes, entre otras saber que no hay nada más rico que ir por la vida sabiendo que la música es el fundamento de nuestra conciencia y que sin la munición de la agricultura de palabras y sentimientos, nombres y apellidos entre las yemas y la casa de la uva: nada. La agronomía en el catar de vinos con finos capelos y hermosas cajas en el ensueño de una eternidad de herbales esencias. Bien entretenidos trasvasando cascos de esencias y tónicos entre frescas substancias y refrescantes refrescos de brebajes entre llameantes etílicos y extractos pasando por diversos estados calóricos para ser mamados y deleitados, disfrutados y descifrados por exaltados congéneres con embriagados paladares. Desde los griegos e itálicos hasta ya muy en el norte de los bourbons entre las tierras de grandes bosques y cardos gobernados por los munros y los corbetts del planeta septentrional de murtaghs y teutones, escoceses y anglos entre las revueltas etnias de galos y gabachos compartiendo mares y jardines, zonas y comarcas con briagos vascones siempre tocando la gaita con el español en los labios. Campiñas de campesinos, molineros y agricultores en la fertilidad y el genio en eriales de tierra y ordenadamente mondando, produciendo y bebiendo una deliciosa enología en grandes bidones, garrafas y botellones de ene mil mixturas de a veces vinos blancos o rosados, dulces o secos entre algún Kabinett Riesling o bien reposados y madurados tintos con las emanaciones de algún Icaro o la garnacha de algún Badajoz o un Galiano o un buen producto de la antigua mondada de pistilos de alberellos y manzanos de Calabria o algún vino de Perugia o un Ta**us de la Umbría. Mejor un Aurum o un Auros junto a algún Altea de Burdeos o algo de Borgoña entre la sabia de algún robusto Bouchard, Sauvignon o Merlot con sus particulares éteres eternos. Un mundo de etiologías al catar y no callar mientras guachas y dibujas, respiras y sientes el aroma, regusto y buque de menjurjes. Dulces, amargos y agrios sabores presentes en la normatividad de la tundra de onzas de afrodisiacos y empalagosos elixires. Espirituosos licores entre algún anís, ricard o pastís, aguardiente o vino con nitratos, yoduros y rizomas de semillas escurriendo entre torrentes de especias y pimientas de frutos y flujos de mostos de burbujas y bellotas, gabarderas y madroños, cerezas y arándanos. Entre tascas y tabernas brutos con grandes aptitudes al procesar etílicas bebidas desde duras rutinas escribiendo el libro de la naturaleza y Deméter en la onda de la sembrada y el grial entre bebiéndose y mamándose toda la tierra de la región. Abrevar, beber y beber refrescantes botellas entre la buena hechura de añadas de vinos entre deliciosas onzas de algún Ajenjo o Pastís, Cherry o coñac fluyendo entre orujos, juníperos y enebros entre algún bermejo o Champaña con el ardo beltza germinando en las alamedas y verandas de Ainhoa: una joya.

Seres cocreando y cogenerando cuidadosamente delicias desde una antigua normatividad agrícola de fabricar y envasar cilindros cotidianamente entre dulces y agrios, exquisitos y deliciosos vinos de la compleja biosfera y filogénesis de la apisonada tierra de añejos viveros entre bóvedas con amalgamas de procesos de germinación y crecimiento rastrojales, rodales y ramales de antes mustios y marchitos mostos entre yerbas y hojas, sedimentos y sedentes de septentrionales sendas de sarmientos y celulosas de una sabia y sagrada herbolaria con el numen de olivares y viñedos madurando frutos. Mas allá de los Alpes los viveros de la biota y la fauna entre cervatillos y siervos liberando lúbricos aromas y esencias sobre los mantos acuíferos de las tierras de la Rioja. Cerca del Arkaitz la Ainoa cuidando a toda una banda de ebrios y briagos desde donde abre el agroturismo de la agronomía del Ebro hasta Cambrils y Tarragona entre amplias zonas de litorales tapizados de oliveros, nogales y herbáceas de la vitivinícola siembra de la tierra riojana alta, baja o alavesa. Que delicia ese ecoturismo entre vinos para abrir boca libando éteres y savias de Alicante Henri Bouschet o brindar con un Jumila de Murcia hasta llegar al Marques de Irún pasando por un bizkaiko Txacolí o un Faro de Muxia antes de un Ribera de Burgos o algún Murua de la D.O.C.A – Rioja. Y seguir en el rol ya cambiado entre un Beaujolais o un Pinot Noir junto a los Chablis de Borgoña que germinan junto a espirituosas, amargas y fuertes bebidas vascas. Que rico un Rose de Anjou junto a un Acróbata de Aragón: una joya. Los vascones entre auríferas zonas cantábricas agostando y cultivando arboledas entre bosques y bosquecillos con historias de sabinos, cipreses y robles entre retamas de carballos y manzanos, avellanos y encinos, abetos y hayedos por caminos de enebros y pinos, ciruelos y salcedos y más manzanos. Laderas y valles verdeando entre borbollones y goteos de una naturaleza entre molinos y aserraderos, norias y timones entre bodegas y vitrinas con rigurosas condiciones térmicas para conservar carrales y toneles, barricas y barriles de vino chorreando en bidones, garrafas y porrones, aireadores y decantadores con el estallido de rebosantes botellas con maleables esencias de plantas y yerbas. Moriscas alquitaras y alambiques de cobre goteando y exhalando aromas y esencias entre una diversidad etnográfica de elixires sin fin. Entre perfumes y aromas el baño cotidiano de dibujar los grados Celsius al cocer y activar los fenoles de hierbas entre hervidas, entibiadas y desactivadas en la onda de alternarlas al detonarlas, flamearlas y enfriarlas entre ardientes y gélidos procesos químicos de substancias etílicas y remover detritos entre heces y lías en posos de cascos de botellas y botellones. A distintos niveles bien hervidos licores entre el hervor y la ebullición de dióxidos en salerones de licores bullendo y fermentando etanoles y fenoles entre sulfitos, taninos y fosfatos de naturales flujos de ramales de sarmientos entre hojas, tallos y zarcillos de parras y pistilos, filamentos y briznas de clorofilas de gramas, yerbas y yemas de verdes ideas y hojas. La cotidianidad de mondar, pisar y moler, prensar y machacar frutas entre catar, oler y escuchar uvas, granallas y garullas, mosquetas y musgos, heno y agraz, mostos y mortiños de enzimas y pectinas con a veces tintorros acedos entre garnachas y pulpas, zumos y pomadas de uvas entre barbajas, zarzas y hollejos, gomas y acetonas. El cotidiano de recolectar y piscar uvas para fildear la falda y doblarse los pantalones para pisotear y aplastar descalzos, triturar, apisonar y amasar fenoles y mostos de uvas o foliando y etiquetando nuevas marcas y patentes con diversos marbetes pares y nones de miles de endónimos brebajes fundacionales. Bien sellados, fechados y certificados vinos en bien troqueladas y empacadas cajas de tierras con altos impuestos. Los paganos pagando con corchos y botellas en cajas de madera, cristal o vidrio con diversos bioactivos debidamente envasados para lubricar la conciencia con bien catalizados y destilados vinos y tónicos entre veganos alimentos y pamplinas. Amables, amargos y lúbricos aromas de licores que se liban desde tiempos medievales y que permanecen en el escenario de los cánticos de la vendimia y motivando la pluma y el piano entre dineros y tinteros que dan para garabatear, escribir y dibujar pasajes de la comedia humana día y noche: una joya.

Siempre ese deseo de dialogar y traer de la distancia teorías e ideas del pasado, imágenes y hallazgos, aromas y sabores de naturalezas y mamonerias sin fin. Amplia e inevitablemente ser y estar muy despiertos y a veces medio flameados compartiendo con el español en los labios. Parafraseando un poco a Ortega y Gasset puedo decir que, en ese puente diseñado y fraguado al rojo vivo como una especie de tejido y entrelazado petate de petatiux encontré una forma de "lo universal en lo particular". Un sencillo recordatorio con un dintel inspirador, tal vez una explicación divertida de lo viejo y lo nuevo, por lo que esta pieza fue y sigue siendo para mí un reencuentro con el corazón y alma vasca en nuestro país. Conectar y conjugar pasillos y pasillos de reflexión entre culturas fascinantes y enigmáticas como tantas hay, pero esta es algo rara y muy mía, remia. La sagrada familia y todo un árbol genealógico y seres disipando dudas con una despampanante claridad. Heredando más allá del desastre, el arrullo y el arrojo, la integridad y la previsora visión de un par de virolos cuatro ojos con orejas cansadas por la miopía y el astigmatismo con el español en los labios con la misma simiesca lógica genómica de siempre y sebáceos problemas de acné entre canosos y velludos con bigotes y mostachos, barbas y peludos caracteres con una sesuda y profunda devoción por la panoplia y el devaneo de las palabras. Ni un céntimo más, ni un céntimo menos, solo una más de todo abarcadoras historias después de vivir miles de experiencias y besar muchos labios entre verbales y peculiares jugarretas de la lengua. Entre amados compatriotas y paisanos más allá de trillados nacionalismos, pero siempre desde mi pequeña historia siempre construyendo él respeto y la pluralidad a base de compromisos con inevitables ataduras, convicciones y lealtades éticas.

Ningún otro propósito que el de recordar, aquilatar y reflexionar, abundar y honrar una vez más el valor trascendente de todo aquello que me ata, me conforma y me construye. Inseparables inferencias de querencias y filiaciones que me construyen y me importan, me incumben y me conciernen, me atañen. Otra más de los adentros, el ingenio y las palabras sin alcurnias ni linajes o abolengos entre atadillos de historias comunes con ingeniosas hazañas de inactivos pazguatos siempre resolviendo y compartiendo la vid y la vida. Eso que nos precede y nos sujeta, el antes de siempre, superestratos lingüísticos con extrañas epigenéticas de palabras que se entrelazan y enredan en narrativas y melomanías: una joya. Algo de eso que azarosa y claramente soy, algo de todo eso desde donde me reconozco y me integra y explícitamente me constituye. Eso en lo que consisto, aquello que me hace pretérito y consubstancial de lo que es previo y me antecede. La historia familiar de expatriados entre enculturaciones que van y vienen. Todo un mundo de amigos trabajadores, oficiosos y productivos compatriotas que bien afincados y establecidos y de buenas o de malas siempre trabajando para este país. Los apreciados amigos siempre viajando en abrazantes sucesiones de saberes, historias y viajes genómicos y apellidos heredados y enredados en arboledas genealógicas con un buen de rizadas mamonerias pero desde muy adentro siempre superando errores entre tropiezos, traspiés y descalabros al generar proyectos con todo esto que nos rodea, aquí y allá. Todos ellos felizmente inmersos en sus relaciones amorosas y en sus búsquedas académicas personales también muy dedicados a invertir su valioso tiempo a participar con sentimiento y buena vibra al compaginar lo individual con lo colectivo. Catedráticos que trabajan duramente años tras año con vigor e ingenio para disfrutar unas agradables vacaciones después de grandes proezas profesionales adornadas de mamonerias para compartir eso que somos. Custodiar unas ideas básicas para compartir experiencias sensibles y esenciales en aras de compartir momentos y mementos y en algo escudar y secundar el conocimiento: volver accesible la historia. Siempre atesorando los saberes y haberes de nuestros ayeres y haciendo algo al respecto de difundir, comentar y fomentar la enculturación y enaltecer la enseñanza. Nada más loable y hermoso que aceptar y asentir, admitir y celebrar, recordar y compartir que el tiempo es un gran consejero, sin la historia, nada. Brindo una vez más por lo que en mi pasado, en mi presente y en mi futuro tengo, la posibilidad de avistar el mundo desde múltiples puntos de vista. Desde este presente tecnológico con nuevas tintologias es preciso agradecer la construcción de la proximidad, el abrazo y los besos de otras lenguas y recordar que la vida es la neta, lo demás es el universo y una eterna disculpa desde una muy divertida metáfora. Somos una fusión de historias en constantes interacciones y colisiones de partículas en momentos extraordinarios. No toda la virtualidad es virtuosa y entre metáforas, multiversos y metaversos prefiero los bien sistematizados y adrezados con el ingenio del pasado, la familia y los amigos. ¡Que siga la travesía y el rodaje!

Con profunda admiración y respeto agradezco a María Maldonado, directora de la galería Kin el exponer en el Centro Cultural Calakmul y a a la encantadora y querida poeta Maricruz Patiño por invitarme a exponer en la Casa de la Cultura Joaquín Arcadio Pagaza. Este último, recinto ideal ya que el abuelo fue gran amigo y hagiógrafo de Arcadio Pagaza. Entre reflexiones de jesuitas un recuento y glosa de ideas sobre las traducciones del latín vertidas en su libro “El virgilio mexicano”. Algunos pensamientos que fungen como recordatorios de Arcadias entre las bucólicas y él lacrimae mundi, las lágrimas del mundo o la vida de las cosas de la Eneida por aquello de las catedrales, monteas y troqueles entre frutas y vinos madurando en bosques y valles de la verdeante tierra y la transformación de la materia en ese habitar el espacio tiempo cada quien con su biorritmo que da para refundar la ecosofía de Guattari para ayudarle a Baumgarten a decorar el jardín con un neolítico sabor universal inenarrable: una joya.

It is a capital mistake to theorize before one has data. Insensibly one begins to twist facts to suit theories, instead of theories to suit facts.
- Sir Arthur Conan Doyle.

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