09/05/2026
🍁
Entre las colecciones botánicas resguardadas en el herbario nacional de Estados Unidos aparece una planta profundamente ligada a las barrancas y riberas de Tetela de Ocampo, el “papalote”, conocido científicamente como Platanus mexicana.
La hoja prensada de esta fotografía fue recolectada en junio de 1987 en la comunidad de Tilapa, “9 km al E de Tetela”, a unos 2,000 metros de altitud. El documento perteneció al Herbario Nacional de México (MEXU) de la Universidad Nacional Autónoma de México, pero actualmente también forma parte de registros digitalizados consultables desde el extranjero, incluyendo colecciones asociadas al National Herbarium de Estados Unidos.
Lo interesante es que la propia etiqueta describe algo que muchos tetelenses conocen bien desde generaciones atrás:
“Árbol, 20 m, abundante”
Es decir, hace casi 40 años los investigadores ya registraban que el papalote era abundante en las tierras bajas generalmente regadas por manantiales y riberas de la región. La muestra fue recolectada específicamente en “veg. riparia de Platanus”, una forma científica de decir que existían corredores naturales dominados por estos árboles junto a corrientes de agua.
El papalote es uno de los árboles más emblemáticos de la Sierra Norte poblana. Sus enormes hojas —parecidas a las de un arce, maple— y sus frutos esféricos colgantes lo hacen inconfundible. En temporada seca, sus hojas forman verdaderas alfombras cafés en los caminos cercanos a los ríos y barrancas.
En Tetela de Ocampo suele crecer en:
• orillas de ríos y arroyos,
• zonas húmedas y arenosas,
• barrancas frescas,
• antiguos caminos de agua de la sierra.
La ficha también aporta datos históricos valiosos:
• Fecha de colecta: 30 de junio de 1987.
• Colectores: Griselda Toriz A., A. Campos V. y P. Tenorio L.
• Determinación botánica: J. I. Calzada.
• Patrocinio de CONACYT.
• Altitud registrada: 2,000 msnm.
Estos herbarios funcionan como archivos históricos del paisaje. Gracias a ellos hoy podemos saber qué especies dominaban ciertas regiones, cómo era la vegetación hace décadas y qué árboles formaban parte de la identidad natural de los pueblos serranos.
Muchas veces, mientras en las comunidades estos árboles parecen algo cotidiano, en el mundo científico son piezas valiosas para entender la biodiversidad mexicana y la historia ecológica de regiones como la Sierra Norte de Puebla.