21/07/2019
Los orígenes de la herrería se remontan a la Edad de Hierro, que comenzó alrededor del octavo siglo A.C. en Europa. El hierro al principio se consideraba un elemento imposible para trabajar ya que no se podía producir un fuego lo suficientemente caliente. Los hititas de la región de la Media Luna Fértil del Oriente Medio descubrieron que si se utilizaba fuego hecho a partir de carbón y el calor era contenido con ladrillos de barro, eso podían ablandar el hierro a tal grado que podía ser trabajado con ma****los y tenazas.
Los beneficios de la herrería antigua fueron dos. Uno de ellos fue la creación de mejores herramientas de la agricultura, el arado no existiría sin el hierro. Esto habría restringido los métodos de cultivo a un nivel de mera subsistencia.
El otro beneficio fue que posibilitó la producción de armas y armaduras. En la edad media, los herreros comenzaron a especializarse en las artes de la fragua, haciendo del hierro un material maleable y dúctil, con lo que fue más sencillo darle casi cualquier forma; el ma****lo y el yunque los hicieron expertos en la fabricación de espadas, cuchillos y armaduras, siendo así el temple la firma de los grandes herreros y armeros en cada batalla librada en la Edad Media.