25/09/2017
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La termofusión es un sistema para el armado de tuberías que ha ido ganando terreno por la gran cantidad de beneficios que presenta, a pesar de tener un costo mayor que la tradicional rosca. Mediante la termofusión, los tubos y conexiones se fusionan entre sí molecularmente, dando lugar a una tubería continua que garantiza el más alto grado de seguridad en las instalaciones de provisión de agua fría y caliente para consumo y calefacción.
El proceso es muy sencillo: durante unos pocos segundos, el tubo y la conexión son calentados a una temperatura de entre 260º y 270ºC. El tiempo de calentamiento varía entre los 7 y 60 segundos dependiendo del diámetro de los caños. Una vez cumplido ese tiempo, el tubo y la conexión se unen por interposición de sus extremos, fundiéndose en una sola pieza.
Este tipo de uniones evitan la formación de sarro y la corrosión y brindan un gran caudal de agua. A la vez, tienen una gran durabilidad y conexiones más seguras. Para los instaladores también presenta beneficios porque permite un trabajo prolijo y ágil y resultados de mayor calidad. Además, en caso de que se presente algú problema, las reparaciones se pueden realizar sobre el sector donde se presenta la falla sin necesidad de desarmar cañerías. En este sentido, es importante destacar que todas las marcas que proveen este sistema pueden combinarse entre sí, siempre y cuando estén normalizadas, lo que es importante pensando en este tipo de reparaciones que pueden presentarse a futuro.