11/04/2026
MI REFLEXIÓN:
Si realmente el minuto de votación lo tomaríamos con mucha más seriedad, de la que solemos darle, no eligiríamos por simpatía, promesas bonitas o campañas llamativas; nos fijaríamos en situaciones más reales:
- Historial: Qué hicieron los candidatos antes.
- Equipo: Quiénes lo rodean (porque nadie gobierna solo).
- Capacidad: Si entiende los problemas o solo los repite.
- Integridad: Cómo ha actuado cuando nadie lo estaba mirando.
También deberíamos pensar en algo clave: Ese voto no es solo para mí, sino para millones de personas con realidades muy distintas.
Finalmente, ese minuto no es simbólico, es exactamente lo que pasa cada vez que votamos. la diferencia está en que si lo usamos en automático o con intención.