16/10/2026
Proverbios 20:9
Reina-Valera 1960
9 ¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón,
Limpio estoy de mi pecado?
Nadie está sin pecado. En cuanto confesamos nuestro pecado y nos arrepentimos, los pensamientos pecaminosos comienzan a volver a la mente y al corazón. Todos necesitamos una limpieza continua. Dele gracias a Dios que en su misericordia él nos perdona cada vez que se lo pedimos. La confesión y el arrepentimiento de sus pecados debe ser una parte habitual de sus conversaciones con Dios. Dependa de él en todo momento para adquirir el perdón y la limpieza que necesita.