Inicié desde muy joven, exactamente a los 14 años de edad. El trabajo siempre fue parte de mi vida y aproveché al máximo todas las oportunidades laborales que me tocaron. A los 17 años ya era encargado de una importante empresa metalúrgica en la ciudad de Luque.
Posteriormente tuve un gran periodo de aprendizaje en la ESSAP, durante el cual realizamos trabajos importantes en varias ciudades del país.
Creo que lo que fue determinante en mi carrera, fue el querer aprender absolutamente todo lo que hacían los demás. Eso me llevo a nunca decir que no a las tareas nuevas que me iban dando y aumentado mi responsabilidad.
Me especialicé en hormigón armado en España, donde estuve trabajando para una constructora de la ciudad de Navarra, en la que aprendí importantes sistemas constructivos e innovadores que desde hace tiempo se aplican en Europa.
Ya en aquellos años, estando fuera del país, tenía una visión clara de una gran empresa de construcción, que llevaba mi nombre. Sabía que estaba listo y que todo lo aprendido lo podía poner a disposición de mis futuros clientes.
Me apasiona levantarme por la mañana e ir a las obras. Me levanto con energía, muchas ideas y una clara visión de cómo irá quedando el proyecto que han puesto en mis manos. Cada obra la tomo como si fuera para mí.
Hoy, la visión es un hecho. Estoy muy agradecido a cada persona, cada empresa, cada profesional que ha pasado por mi camino. Cada uno de ellos ha sido un maestro. Hoy contamos con equipos altamente calificados en hormigón, albañilería, terminaciones, herrería, sistemas de aire acondicionado; y por supuesto los mejores arquitectos e ingenieros que trabajan de cerca con nosotros.
Solo me queda agradecer a Dios, por la visión que puso en mi corazón y por darme la oportunidad de llegar hasta aquí. Me siento inspirado, capaz y muy comprometido con ustedes.
Miguel Angel Thompson